Las medidas de ahorro reducen el gasto de agua un 5% en un mes

Alfonso Tomás y Ana Rivas, en el arroyo de Villafría. / A. PIÑA
Alfonso Tomás y Ana Rivas, en el arroyo de Villafría. / A. PIÑA

Rivas anuncia el cierre de cuatro fuentes, la revisión de once más y la sustitución de los caños de agua potable por otros con pulsador

GONZALO DÍAZ-RUBÍN OVIEDO.

La concejala de Aguas, Ana Rivas, anunció ayer nuevas medidas para reducir el consumo municipal de agua ante las escasez de reservas en el embalse de Los Alfilorios. Las primera la tomó, ayer, en directo: secó el arroyo artificial de Villafría. «Vamos a cerrar las fuentes que tienen un consumo excesivo para ahorrar», explicó. El cierre permitirá revisar las instalaciones y comprobar si el excesivo gasto se debe a una fuga, una avería, a la falta de elementos de control o se trata de un problema de diseño. Es el caso del arroyo, que al remedar un cauce natural «tiene muchas pérdidas» que había que reponer con agua de suministro. «Estamos estudiando alternativas desde Parques e Infraestructuras para darle una solución definitiva» a este espacio, añadió Rivas. Muchos vecinos aplaudirán que el arroyo se seque. Las quejas por la suciedad que se acumulaba en el cauce, la proliferación de mosquitos y de ratas -ayer, una salió al paso de la comitiva municipal a plena luz del día- han sido constantes en los últimos años.

Los vecinos del barrio también perdieron ayer la fuente de Villafría -cerrada, en este caso con carácter temporal- al igual que las de El Águila y Cuatro Caños. Son las primeras, de un lote total de quince -entre surtidores ornamentales y lavaderos- que se revisarán en los próximos días para estudiar cómo mejorar su gestión del agua.

«Tenemos que ver cómo mejorarlas, en algunos casos pueden tener un caudal excesivo, en otros lavaderos se podrían poner pulsadores», enumeró la edil. Soluciones distintas para un mismo problema. La escasez de recursos hídricos no afecta solo a Oviedo: Gijón toma el 62% de sus necesidades de Cadasa, Siero ha reducido riesgos y baldeos, por no hablar de la situación de decenas de pueblos del suroccidente, abastecidos con cubas desde junio. Ese mismo mes, el Ayuntamiento de Oviedo comenzó a tomar medidas. A mediados de agosto, fue más allá: redujo el riego hasta un 80%, el baldeo de calles a la mitad y pidió colaboración ciudadana. Rivas quiso ayer dar las gracias «a la población» porque «hemos conseguido reducir el consumo un 5%», aunque tuvo que reconocer que la mayor parte del ahorro corresponde a las medidas tomadas por su departamento. Aún así, insistió en dar «gracias a la ciudadanía, que nos llama, nos avisa de fugas o nos da ideas» para reducir el consumo «con mucha más agilidad».

Tras revisar surtidores y lavaderos, la concejalía ya piensa en sustituir las fuentes de agua potable de parques y zonas infantiles por otras que funcionen con pulsador y sean accesibles. Rivas eludió tomar posición sobre el uso recreativo del embalse de Los Alfilorios, como plantea Morcín: «Hay informes que nos dicen que no, pero hay que analizarlo. Nos parece interesante, pero tendría que ser controlado».

Temas

Oviedo

Fotos

Vídeos