Un millar de alumnos para dieciséis cabinas de estudio

J. C. A. OVIEDO.

La Asociación de Estudiantes del Conservatorio Superior de Música Eduardo Martínez Torner pidió ayer solución a la escasez de espacios para el estudio y censuró la negativa de la dirección del Conservatorio a ceder salas vacías para sus ensayos. Según la plataforma estudiantil, el problema ante la insuficiencia de clases viene de lejos, desde que comparten edificio con el Conservatorio Profesional de Música de Oviedo. Ambas instituciones, con gestión diferenciada, suman alrededor de un millar de alumnos que tienen que repartirse en apenas dieciséis cabinas de estudio.

«Somos 240 alumnos -en el Conservatorio Superior- y compartimos espacio con otros 800 alumnos. No tenemos la posibilidad de acudir a un centro de estudio para al menos poner un papel en la mesa. Nosotros necesitamos un piano o una sala insonorizada», evidenciaron los responsables de la protesta.

Por otro lado pidieron la integración de los estudios musicales en la universidad pública «como se está haciendo en el Real Superior de Madrid o en la Escuela Superior de Música de Cataluña». Creen que con la aplicación del plan Bolonia y la LOMCE los estudios superiores quedaron a caballo de las dos, algo que, a su entender, repercute de manera negativa en la calidad de los planes docentes y la educación recibida. Asimismo, evidenciaron la inexistencia de postgrados, másteres o doctorados en la oferta de los conservatorios públicos del país, algo que «reduce las posibilidades formativas».

«Lo que pedimos es un mayor reconocimiento de los estudios musicales», explicaron. Los estudiantes recibieron el apoyo del sindicato de trabajadores de la enseñanza de Asturias, Suatea.

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