El Ministerio de Cultura asumiría las obras de la capilla de Los Vigiles

La capilla de los Vigiles. / PABLO LORENZANA
La capilla de los Vigiles. / PABLO LORENZANA

Si la Catedral y el Principado lo piden, el Estado valoraría, «dentro de sus posibilidades presupuestarias», asumir la restauración pendiente

DANIEL LUMBRERAS OVIEDO.

Desde que se puso en marcha, en 1996, el Plan Director de la Catedral ha dado lugar a veinticuatro intervenciones; la última, hace poco más de un mes, la de la fachada de la puerta de la Limosna. Y todas han llegado a buen puerto, menos una: la restauración de la capilla de Los Vigiles, que sería la número diecisiete pero aún está sin contratar. El deán de la Catedral, Benito Gallego, explicó que la obra, pendiente desde hace más de ocho años, costaría más de 200.000 euros, importe que el Cabildo catedralicio no puede asumir. «Vamos a esperar un tiempo mejor, eso tendría que ser una institución pública», aseguró Gallego. Ahora, hay una que se ofrece a estudiar el asunto: el Instituto de Patrimonio Cultural de España (IPCE).

«Respecto a la capilla de los Vigiles, el IPCE puede estudiar una posible colaboración con la propiedad y con la comunidad autónoma siempre que consideren que la actuación sea de interés, esté acorde con el Plan Director y las disponibilidades presupuestarias lo permitan», indicaron a este diario desde el Ministerio de Cultura, del que depende orgánicamente el IPCE.

El Plan Nacional de Catedrales cuenta con una partida en los Presupuestos Generales del Estado de 946.220 euros; sin embargo, todos ellos están comprometidos en distintas ciudades, ninguna de las cuales en Oviedo. Al amparo de este programa ya se hicieron en el templo ovetense diversos arreglos (torre vieja, girola, capilla de Covadonga...) por importe de 1.120.000 euros.

Preguntado por este particular, fuentes de la Consejería de Educación y Cultura del Principado de Asturias respondieron que, en 2008 y 2009, dicha institución «encargó la redacción de un proyecto de restauración de la capilla de Los Vigiles, en lo que invirtió 60.999,67 euros». «Ese proyecto contempla la realización de unas obras por un determinado importe, que no se han podido efectuar hasta la fecha por estar el Plan de Catedrales a nivel nacional en suspenso», continúan, extremo que no confirma el Ministerio .

Las mismas fuentes del Principado recalcaron que «el hecho de encargar el citado proyecto no implica en absoluto la ejecución del mismo» y que desde 1996 la Consejería «ya ha invertido en la Catedral ovetense más de 2,4 millones de euros».

Erigida entre 1627 y 1640, la capilla recibe su nombre de la persona para cuya tumba se erigió, Juan Vigil de Quiñones, obispo de Segovia, que la mandó hacer y la subvencionó, labor continuada por sus herederos. Obra de tres arquitectos (Naveda, De la Huerta y Del Manzano), erigirla conllevó destruir la fábrica gótica de la Catedral y parte de la capilla del Rey Casto. Es pequeña, pero llamativa por su luminosa cúpula, los relieves barrocos y sus pilastras de las esquinas, rematadas con capiteles corintios. Contiene un retablo de la Anunciación y una estatua orante del obispo, de Luis Fernández de la Vega. El retablo cuenta con una escena del Bautismo. Pintada en blanco y dorado; nunca llegó a policromarse por disputas entre los sucesores de Vigil.

José María Casielles, presidente de la Asociación de Amigos de la Catedral, recordó que el arreglo de Los Vigiles «es una reivindicación de hace muchos de años. Ahí se debería hacer una capilla bautismal, un baptisterio, que no tiene la Catedral. La capilla se presta a ello». «Restaurarla es muy sencillo, pero es curioso el abandono de la Catedral por los gobiernos socialistas», lamentó.

A día de hoy, el IPCE está interviniendo en la restauración del Arca Santa de la Catedral, aunque solo colabora en la redacción del proyecto, la realización de estudios analíticos y la dirección técnica, no en la financiación. Sí que se encargará, cuando finalice la de la figura de 'El entronizado', de restaurar a sus expensas las pinturas de la iglesia prerrománica San Miguel de Lillo.

Por otro lado, el primer templo de la diócesis ya ha renovado el sistema de protección antipalomas de la torre románica, que ha costado 1.600 euros .

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