Los niños se foguean en política

El monitor Sergio Palacio durante una de las actividades. / FOTOS PABLO LORENZANA
El monitor Sergio Palacio durante una de las actividades. / FOTOS PABLO LORENZANA

Alumnos de veintidós colegios participan en el consejo local y este año «tienen que proponer ideas en vez de pedir cosas»

JUAN CARLOS ABAD OVIEDO.

Un tendal donde colgar ideas, un molinillo para lanzar reivindicativos aviones de papel o un curioso juego del pañuelo en el que se usa una pelota a modo de cerebro para pensar cómo solucionar los problemas de la ciudad. En eso 'trabajaron' duramente ayer los representantes del Consejo de los Niños de Oviedo en su primera reunión del curso.

Era día de caras nuevas, puesto que cada año se renueva la mitad del plenario con los alumnos de quinto de Primaria. Los de sexto ya saben de qué va el asunto, como Amin Oudammou, del San Pedro de Los Arcos, que tuvo aplomo para contestar a un señor con barba, boli y libreta que «nos hemos dividido en grupos para montar aparatos con cuerdas y piezas y para pensar en qué mejorar la ciudad».

Este año, los representantes de los veintidós colegios públicos y concertados que participan tendrán más tarea que solo pedir cosas. «El objetivo de este curso es que ellos hagan algo por mejorar la ciudad, no solo pedir», explicó Sergio Palacio, el responsable de las actividades y de guiar a los infantes durante las sesiones.

De hecho, ayer se fueron con tarea. Tienen que conseguir consensuar con sus compañeros en cada uno de sus coles, esa idea para hacer algo en Oviedo. En la próxima reunión pondrán todas en común y comenzarán a pensar cómo llevarlas a cabo. Nora Barbón, del Buenavista II, también se defendió bien ante los medios. «Hemos hecho grupos y pensado para que la gente deje ideas para la ciudad», explicó.

Pese a que existe desde 2002 para escuchar las voces de los más pequeños, el consejo, este curso, pretende dar un paso más. Mercedes González, la concejala de Educación, explicó que el objetivo de las actividades es que los niños «aprendan las herramientas para participar» en la vida común de la ciudad y «corresponsabilizarse de la vida pública». «Los mayores de hoy tenemos un déficit de participación y ellos, que son los adultos del mañana, tienen que ser agentes del cambio social», afirmó.

Esto es saber ejercer ese derecho reconocido, para actuar en «la configuración de la ciudad y en la toma de decisiones con los responsables políticos con los que les toque cogobernar» en un futuro, añadió la concejala, que explicó que los niños, «mediante la fórmula que ellos quieran y la creatividad que desarrollen, lo que tienen que hacer es transmitir a sus colegios -lo que hacen aquí-, para que al final de curso logren presentar una propuesta de cambio, de mejora de la ciudad de Oviedo». Eso sí, «lo que consideren como niños» que son.

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