Orden de alejamiento al detenido por agredir a su pareja y a su suegra

Orden de alejamiento al detenido por agredir a su pareja y a su suegra

El juzgado de Violencia de la Mujer le imputa un delito de maltrato y otro de amenazas a pesar de que las víctimas se negaron a declarar

CECILIA PÉREZ OVIEDO.

Una orden de alejamiento y una pena de cuarenta días de trabajo para la comunidad por el delito de maltrato y otros cincuenta por el delito de amenazas. Es la condena que el juzgado de Violencia de la Mujer ha impuesto al hombre de 39 años detenido el miércoles por dar patadas en la barriga a su pareja, presumiblemente embarazada, y pegar también a suegra en el domicilio familiar con un plato en la cabeza. La juez le condena por los delitos de maltrato y de amenazas.

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M. A. S. J. fue enjuiciado ayer en una vista rápida, sin embargo las víctimas se negaron a prestar declaración. Según informó el Tribunal Superior de Justicia de Asturias (TSJA) a través de una nota de prensa, tanto la pareja del agresor como su suegra se negaron a presentar denuncia y tampoco aportaron dato alguno sobre su situación física, ni sobre los hechos ocurridos el pasado miércoles cuando una vecina de la familia avisó a la Policía Local porque el hombre las estaba agrediendo con un plato en la cabeza en el domicilio que compartían en la calle Ramiro I.

La negativa a dar información sobre lo sucedido no fue lo único. Las víctimas rechazaron ser examinadas por los médicos forenses, con lo que, entre otras cuestiones, no se ha podido certificar médicamente si la pareja del agresor está o no embarazada. Eso sí, a pesar de sus reticencias solicitaron ante la jueza medidas de protección: M. A. S. J. no podrá comunicarse con su pareja en 32 meses y deberá en ese tiempo respetar un alejamiento de 200 metros; mientras que serán 16 meses en el caso de su suegra, según recoge la sentencia emitida tras alcanzar el acusado un acuerdo de conformidad con el fiscal.

La negativa de las dos mujeres a prestar declaración contra el condenado obedece al temor que le profesan. De hecho, el día que sucedieron los hechos la pareja del hombre pidió a los agentes de la Policía Local que se marcharan porque no quería denunciar.

La madre de la joven alertó a los agentes de que las agresiones eran habituales y fue entonces cuando su hija intentó por todos los medios que «dejase de hablar» con la Policía. Es más, tras la detención, salió corriendo detrás del vehículo policial pidiendo que soltaran a su pareja y que no quería denunciar a pesar de que el agresor, en el momento de la detención, las amenazó con matarlas si llegaban a presentar denuncia.

Los hechos ocurrieron la noche del miércoles cuando los agentes de la Policía Local acudieron al domicilio tras recibir el aviso de que un hombre estaba agrediendo en la cabeza con un plato a dos mujeres que resultaron ser la pareja de este y su suegra. El hombre, según relató la suegra había propinado varios golpes y patadas en la barriga de su hija que, además, podría estar embarazada, con la intención de provocarle un aborto, hecho que no ha podido confirmarse.

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