Oviedo plantea crear un centro comercial al aire libre en El Antiguo

Sonia Puente, Antonio Masip, Ignacio Fernández del Páramo, Wenceslao López, Aladino Fernández y Miguel Rodríguez momentos antes de la presentación del libro./PABLO LORENZANA
Sonia Puente, Antonio Masip, Ignacio Fernández del Páramo, Wenceslao López, Aladino Fernández y Miguel Rodríguez momentos antes de la presentación del libro. / PABLO LORENZANA

La Asociación Cultural La Escandalera presenta cinco propuestas para dinamizar el casco histórico | El grupo integrado por arquitectos, catedráticos, médicos y abogados propone crear un centro comercial al aire libre y restaurar edificios

ROSALÍA AGUDÍN OVIEDO.

«La situación del barrio viejo es insostenible. Durante años ha sido agredido ante la pasividad y la complicidad de los políticos y los ciudadanos. Nos duele su estado, pero aún estamos a tiempo de corregir estos problemas». Con estas palabras el presidente de la Asociación Cultural La Escandalera y catedrático de Historia, José Uría, describió ayer en la biblioteca de El Fontán el estado en el que se encuentra el casco histórico, durante la presentación del libro 'Propuesta de regeneración integral del Oviedo Antiguo', presentado por el alcalde, Wenceslao López.

Este historiador ha reunido a un grupo de arquitectos, profesores universitarios, médicos y abogados para analizar la situación de la zona y proponer cinco grandes soluciones para «revitalizarla». La reforma de los edificios más antiguos o la promoción del alquiler de viviendas entre los estudiantes de la Universidad de Oviedo son dos de ellas. «Este es un equipo en el que hemos aglutinado diversos ámbitos y hemos pensado en el presente y en el futuro», concretó. Lo integran el sociólogo Jacobo Blanco, el profesor de Análisis Geográfico Regional Aladino Fernández, los arquitectos José Ramón Fernández Molina y Arturo Gutiérrez de Terán, la catedrática de Historia del Arte María del Pilar García, el profesor de Derecho Público José Manuel Pérez, el médico Carlos Ponte Mittelbrunn, el abogado Miguel Rodríguez y el profesor de Economía Aplicada Fernando Rubiera.

Han hecho una radiografía del barrio. Dicen que lo más importante que tiene el Oviedo Antiguo son sus moradores. Sin embargo, cada vez son más los que hacen las maletas. Hay calles en las que no reside ningún ovetense y otras -como la de San Antonio- que tiene dos residentes. En global, solo tres mil personas viven en estas calles, con una media de edad «muy envejecida». «Casi la cuarta parte de los inquilinos tiene 65 o más años y esta cifra es casi dos punto y medio superior a la media de Asturias», recoge el libro presentado ayer.

Para «revitalizar el Oviedo Antiguo» apuestan por impulsar un acuerdo con la Universidad de Oviedo para que las viviendas libres sean alquiladas por universitarios y si la demanda lo permite pretenden la creación de «una residencia universitaria de uso exclusivo». Y para atraer vecindario, es prioritaria la rehabilitación de aquellas viviendas que se encuentran en mal estado, además de examinar el parque residencial que existe, según avanzó el abogado Miguel Rodríguez, e integrante de la Asociación Cultural La Escandalera.

La zona, además, debe ser «atractiva y rentable» a través de un programa socioeconómico de dinamización. Uno de los objetivos es que haya ayudas fiscales para las pequeñas y medianas empresas que decidan instalarse en el barrio y que el Ayuntamiento haga cumplir las ordenanzas sobre la venta de alcohol y el volumen de la música. «La contaminación acústica causa un efecto disuasorio y debe haber más presencia policial» en las calles, abundó Rodríguez.

En El Antiguo existe un monocultivo de establecimientos hosteleros y «buena parte de ellos están orientados al ocio nocturno». Atraer otros tejidos económicos es la meta. Una solución es la creación de un centro comercial al aire libre promovido por el Ayuntamiento, las federaciones vecinales y la asociación de comerciantes (Acoa). «Las tiendas son un pilar fundamental de la economía y en estas calles se podrían asentar nuevos sectores, como el de la moda».

«Este no es mi momento»

Después de que los expertos expusiesen sus medidas, el alcalde Wenceslao López abrió el turno de preguntas. El público abarrotaba la sala de la biblioteca pública Ramón Pérez de Ayala. Los primeros en tomar la palabra fueron los responsables de las asociaciones vecinales del Oviedo Antiguo, Juan García, y del Fontán, Ana Isabel Álvarez, que criticaron la inacción del equipo de gobierno en el casco histórico. Wenceslao López no entró al trapo: «Este no es mi momento, a mí dejarme para otra ocasión».

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