El año que Oviedo iluminó su noche

Una visita a las instalaciones en las jornadas de patrimonio. / S. S. M.
Una visita a las instalaciones en las jornadas de patrimonio. / S. S. M.

La instalación fabril cerró sus puertas en 1985 después de haber sido la única suministradora de alumbrado público de la ciudad durante 45 años

C. PÉREZ / J. C. ABAD OVIEDO.

Cuatro millones de pesetas, 751 vecinos y una necesidad inmensa de abastecer a la ciudad de agua potable y luz impulsaron la creación de la Sociedad Popular Ovetense, que proyectó la génesis de la fábrica de gas. Empezó a funcionar en 1857. Más de un siglo después la instalación fabril cerró sus puertas.

Fuel el 9 de julio de 1985 cuando dejó de ser rentable para Hidrocantábrico, que acabó llevándose la planta a La Corredoria. La fábrica dejó de ser útil pero su legado como símbolo del patrimonio industrial permanece dentro de sus muros. Hoy está comida por la maleza y el abandono, pero no siempre fue así.

La factoría cerró dos años después de que su propietaria presentara al Ayuntamiento un proyecto para construir viviendas. Antonio Masip era alcalde y tanto él como su concejal de Urbanismo, Pedro Blanco, se opusieron. Su idea pasaba por convertir la instalación en un museo industrial. Pero no convenció a la propietaria. Siete años después Masip dejó la Alcaldía y la fábrica se convirtió en un lugar abandonado.

En sus 12.000 metros cuadrados se producían electricidad y gas, se suministraba agua a la ciudad e incluso se fabricaba cok, yeso y cal. Lo más reseñable es que la fábrica de gas fue la única suministradora de alumbrado público durante cuarenta y cinco años. Ahora, nadie parecer mirar para ella pese a su relevancia.

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