Oviedo pagó tres planes de autoprotección que avalaban la seguridad del Auditorio

La OSPA, en la imagen, abrirá mañana su ciclo de conciertos en el Auditorio. / PIÑA

Rosón insiste en que no hay peligro de cancelación de los conciertos de la OSPA o la Fundación Princesa de Asturias este mes

GONZALO DÍAZ-RUBÍN OVIEDO.

El 18 de agosto, la responsable de Edificios y Patrimonio subió a Firmadoc -la plataforma electrónica del Ayuntamiento- un informe en el que concluía que no era posible mantener el uso del Auditorio por sus «graves deficiencias» de seguridad y protección contra incendios. El dictamen deja una pregunta a la que el equipo de gobierno trata de responder desde entonces: ¿Cómo es posible que nadie detectase las deficiencias en los 18 años de actividad del edificio? La respuesta no es fácil. El Ayuntamiento encargó y pagó, al menos, tres planes de autoprotección para el Auditorio, el último en 2008. Todos, contratados con la misma empresa, avalaban la seguridad del equipamiento, pero no del que hace esquina entre Pérez de la Sala y la ahora plaza del Fresno, sino del que dejó diseñado el arquitecto Rafael Beca en 1996. Tres fuentes municipales distintas confirmaron a este diario que los informes son «prácticamente idénticos», pero «no se corresponden con el edificio construido» sino con el proyecto original presentado en el Ayuntamiento «y que difiere en muchas cosas de lo que tenemos ahí».

Algo debía de intuir el Gobierno regional que presidía Sergio Marqués, además del rencor por la 'puñalada por la espalda' que le dio el alcalde de la ciudad Gabino de Lorenzo a pocos meses de las elecciones de 1999. La Consejería de Fomento intentó frenar la apertura del edificio por falta de los planes de seguridad. Tres informes consecutivos en un mes del entonces jefe de Bomberos, avalaron la apertura a la que asistieron el Príncipe de Asturias y Francisco Álvarez-Cascos, y en la que el Ayuntamiento relegó a las últimas filas a miembros del ejecutivo de Marqués. Desde entonces las condiciones de seguridad del Auditorio quedaron sometidas a periódicas y erráticas revisiones de su plan de autoprotección, que «nunca se llegaron a implantar».

Como adelantó este diario, las deficiencias aparecieron al encargar la redacción del nuevo plan a otra empresa distinta, Premap, que informó en mayo de 2016 de la insuficiencia de las vías de evacuación, la falta de salidas o la caducidad de las certificación de protección contra incendios.

A la junta

La Concejalía de Interior quiere llevar el documento a aprobación a la junta de gobierno de esta semana, para poder trasladarlo luego a los delegados de prevención y proceder a la implantación de las soluciones que propone para evitar el colapso de la evacuación en caso de incendio. Ayer en una reunión con la OSPA, el departamento de Prevención expuso las medidas a tomar y dio garantías para las próximas citas de la orquesta en el Auditorio. La reunión fue «muy satisfactoria» señalaron fuentes de la formación musical, que inaugurarán mañana sus conciertos de abono en el ahora cuestionado edificio.

Para el concejal de Congresos no hay dudas: «Todo sigue en funcionamiento y no corre peligro ni el concierto de los Premios Princesa ni los eventos internacionales ni la sede de la OSPA en el Auditorio», declaró ayer Rubén Rosón. «Cerrar el Auditorio sin tener un plan era de pusilánimes», recalcó el concejal, «de lo que se trata es de que siga abierto y con la misma actividad».

Ello depende, sin embargo, de lo que informe la jefa de Bomberos sobre la seguridad del edificio y si dice 'cerrar', habrá problemas.

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