Oviedo propone a los concejos limítrofes colaborar para recuperar el monte Naranco

Los romeros ante el Sagrado Corazón.

El gobierno local impulsará una mesa de diálogo con Llanera, Siero y Las Regueras para abordar su protección

ROSALÍA AGUDÍN OVIEDO.

Hacía tiempo que en el Naranco no se vivía una jira como la de ayer. En 1929, quince mil romeros ascendieron por sus empinadas cuestas y crearon la tradición de comer cada año en lo alto del monte. Esta romería se suspendió con la estallido de la guerra civil. A pesar de que los ovetenses han intentado recuperar estos festejos durante 88 años, no pudo ser hasta ayer. La asociación Manos por el Naranco tenía ganas de ver un ascenso como los que se hacían antes y hace un mes se reunió con el equipo de gobierno. Encantados con la idea, ayer se pusieron sus mochilas al hombro para recorrer a pie los cuarenta minutos que separan San Miguel de Lillo del área recreativa cercana a las antenas de televisión.

Antes de avanzar con medio millar de participantes, los miembros del gobierno local insistieron en la necesidad de recuperar y proteger este pulmón verde del municipio. Durante las últimas semanas han ideado un paquete de medidas y quieren contar con la opinión de los concejos limítrofes. Siero, Llanera y Las Regueras tienen su parte en este monte y de nada sirve mejorar la falda de Oviedo si el resto continúa abandonado. «Queremos ganar este espacio para la ciudadanía y el próximo año convocaremos a nuestros vecinos para hablar sobre ello, ya que este área es una convergencia», avanzó el alcalde, Wenceslao López.

No será la primera vez que se planee un plan conjunto. En 2005, el Principado aprobó el Parque Periurbano del Naranco, un proyecto ambicioso que buscaba la sostenibilidad y la ampliación de las áreas de ocio de la zona. Sus inversiones ascendían a 37 millones de euros y las setenta actuaciones programadas se realizarían en doce años. Pero en 2014 se anuló. El Tribunal Supremo lo paralizó después de que la empresa Imasa, propietaria de una serie de fincas, presentase un recurso contencioso ante los tribunales por los errores cometidos en la tramitación ambiental. El resultado tardó en llegar y de los casi cuarenta millones de euros prometidos solo se invirtieron cuatro. De ellos 3,6 millones se destinaron a la compra de la finca El Pevidal, que hasta ese momento pertenecía a la familia Masaveu, para hacer un área recretiva. Con el resto se hicieron pequeñas actuaciones.

Esta decisión jurídica no solo paralizó el Parque Periurbano, sino las actuaciones de mejora en el Naranco. Ahora el Ayuntamiento quiere dar un vuelco a esta situación. Entre las ideas planeadas está la perforación del monte para construir una carretera y evitar el tráfico a la vera de San Miguel de Lillo y Santa María del Naranco. Este proyecto, aunque gusta a los partidos de la oposición, denosta para el portavoz de Ciudadanos, Luis Pacho, «incoherencia» ya que PSOE, Somos e Izquierda Unida rechazan la Ronda Norte -cuyo estudio informativo está presupuestado en las cuentas estatales de este año con medio millón de euros- y después proyectan una variante que lo atraviesa.

Aplicación móvil

El gobierno local elaborará además una aplicación de móvil para indicar las características de las sendas que durante este año limpian los 121 trabajadores del plan de empleo y para que se incluya toda la información sobre los dos monumentos catalogados Patrimonio de la Humanidad: Santa María del Naranco y San Miguel de Lillo. La idea la desarrollará la Concejalía de Turismo, liderada por Rubén Rosón, pero ayer fue comunicada por la primera teniente de alcalde, Ana Taboada: «Esta será una iniciativa positiva y ayudaría a que la gente conozca este espacio».

No todos los proyectos que tiene en mente el equipo de gobierno requieren una amplia inversión. Con poco dinero se puede hacer mucho y un ejemplo fue la jira que se celebró ayer. La jornada de actividades comenzó a las diez de la mañana en la Losa, cuando trescientas personas emprendieron una marcha con su primera parada en San Miguel de Lillo.

Allí la Real Banda de Gaitas Ciudad de Oviedo les recibió con las canciones típicas asturianas bailadas por los integrantes del grupo Xordia. Tras media hora de descanso, la ruta siguió por los senderos que nacen en la Fuente de Río La Viña hasta el alto. Por el camino, los romeros se cruzaron con los más de cuarenta inscritos en el concurso de pintura rápida. En lo alto repusieron fuerzas con la sidra y los bollos preñaos que les dio la organización.

Después, la comitiva se dividió en tres: unos visitaron los pozos de nieve, otros los vestigios de la guerra civil y hubo quien hasta plantó un árbol. A las tres de la tarde entró el hambre y sobre en el campo se desplegaron los típicos manteles de cuadros. Por la tarde, Anabel Santiago, Xuacu Amieva, Felpeyu y Jerónimo Granda animaron la velada. Todo para, a media tarde, emprender el descenso bajo el ritmo de Caldo y Os Rabizos.

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