Pando denuncia otro año perdido para la mejora de la seguridad del Auditorio

Sánchez Ramos dice que era «una bomba de relojería» y achaca al proyecto de «un amigo del anterior alcalde» el origen de los problemas

G. D. -R. / D. L. OVIEDO.

«El tripartito es incapaz de dar solución a la seguridad del Auditorio». El concejal popular José Ramón Pando denunció ayer que el gobierno local conoce los problemas del edificio «desde 2016», «están sin solución y tampoco la va a tener en este año». El equipo de gobierno sostiene que conoció la existencia de indicios de problemas en el equipamiento en marzo del año pasado, que no se confirmaron hasta el verano.

Pando cargó contra la socialista Ana Rivas por su «gestión desastrosa» que, debido a los cambios en la Ley de Contratos del Sector Público, impedirá hacer la mayor parte de las obras necesarias en el edificio este 2018, lo que «impide que el equipamiento pueda ser utilizado por los ovetenses a máximo rendimiento». El edil sostuvo que esta situación está causando «un enorme malestar y muchos problemas en las actividades habituales del equipamiento: conciertos, conferencias, congresos...». «Lo cierto es que, no sólo no tenemos solución dos años después, sino que tampoco la va a haber a lo largo de 2018. Así estamos», reprochó. «Déjense de perder el tiempo mirando al pasado para justificar su incapacidad», concluyó el edil.

Inicios

Sobre el mismo tema se pronunció ayer el concejal de Cultura, Roberto Sánchez Ramos, en muy distintos términos. El edil de IU se refirió al Auditorio como «una bomba de relojería, que explotó cuando explotó». Recordó que los problemas de seguridad son «del primer minuto», de diseño y ejecución y lo atribuyó en parte a que el arquitecto, Rafael Beca, «no era el oportuno, no tenía experiencia alguna en edificios de estas características, pero tenía una virtud: ser amigo del anterior alcalde». Años más tard,e la justicia anularía la adjudicación del proyecto a este en lugar de a Javier Calzadilla por arbitraria, pero «entonces poca gente lo puso en tela de juicio, hoy tenemos las consecuencias», apuntó el edil.

Aunque las obras para garantizarla seguridad pasiva del Auditorio se harán en cinco fases para minimizar incidencias, Sánchez Ramos se mostró prudente: «Hasta que no tengamos el proyecto», dijo, «no podemos saber» si va a afectar a la futura programación de su concejalía. Ya lo hace: «Ni la banda de gaitas ni nadie puede ensayar allí, es un agujero negro para la seguridad de la gente».

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