El panecillo en recuerdo de la viuda generosa de Sarepta

El rosario de la Luz o de Antorchas ayer. / P. LORENZANA
El rosario de la Luz o de Antorchas ayer. / P. LORENZANA

La parroquia de los Carmelitas reparte el panecillo de San Elías tras su 'rosario de Antorchas' por el Campo San Francisco

G. D. -R. OVIEDO.

A San Elías, el profeta hebreo del siglo IX antes de Cristo, el Antiguo Testamento lo coloca frente a una serie de reyes que se apartan del camino marcado. LLevarse mal con los monarcas de la Antigüedad no era buen negocio. Así que San Elías se pasó huyendo media vida protegido por Yahvé. En una de esas huídas, acabó en el monte Carmelo, donde 2.000 años más tardes, inspirados por él, un grupo de cruzados fundó la Orden los Carmmelitas. Y ayer, lo volvieron a recordar. Tras el rosario de Luz o de Antorchas, la parroquia de Nuestra Señora del Carmen repartió por segundo año el panecillo de San Elías. Aunque, en propiedad, el mérito es de una viuda generosa de Sarepta, una ciudad junto a Sidón, a la que Elías llegó y en la que la mujer, que confió en el profeta y en Dios, vio como ni la harina ni el aceite se le acababan nunca.

El rito fue recuperado hace dos años por la parroquia, que desde el pasado día 7 celebra la novena de su advocación y diversas actividades benéficas, como un mercadillo en favor de las misiones de la orden en Ecuador y Costa de Marfil. Hoy a las 19.30, se celebrará la misa solemne concelebrada, presidida por el padre José Manuel Arribas Suso, y en la que cantará el coro parroquial. Al final de la eucaristía saldrá la procesión que recorrerá las calles del entorno de la parroquia, acompañada de la Banda de Gaitas Ciudad de Oviedo.

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