«Paso el tiempo diciendo a la gente que no se opere, que no lo va a soportar»

Michel Tazartes en el Instituto Oftalmológico. / ÁLEX PIÑA
Michel Tazartes en el Instituto Oftalmológico. / ÁLEX PIÑA

Michel Tazartes, cirujano oculoplástico, asegura que el gusto europeo es más refinado y «una señora de Oviedo no quiere un pecho de 150 y la cara destrozada por un 'lifting'»

DANIEL LUMBRERAS OVIEDO.

El cirujano parisino Michel Tazartes, referente internacional en cosmética de los ojos, fue uno de los ponentes de ayer en el curso de Cirugía Plástico Ocular que se celebró en el Instituto Oftalmológico Fernández-Vega.

-¿Cuáles son los últimos avances en oculoplastia?

-La lipoestructura. Consiste en conseguir grasa del muslo o de la barriga, que se centrifuga y se reinyecta alrededor del ojo, o en la cara... Sirve para gente que tuvo un cáncer con radioterapia, un accidente, cicatrices, envejecimiento... Nos da la oportunidad de regenerar los tejidos: esta grasa tiene células madre. La anestesia local permite tratar niños y gente muy mayor sin que haya bajas largas.

-¿Cuáles son las dolencias más comunes?

-En los niños se tratan más las malformaciones. Este tema lo tenemos más controlado que en el pasado, ahora tienen una vida mejor. Ellos van más alegres al colegio. En los adultos, hay más problemas de cáncer y patologías debidas a los años porque la gente vive más. Ya no existe una frontera entre lo estético y lo reparador, sino que hacemos una cirugía reparadora de forma estética.

-Estando más envejecida la población, ¿hay más cirugías oculares?

-Muchas. La que más, cataratas. Y cirugía refractiva, porque la gente no quiere llevar gafas. Aparecen los ojeras, las bolsas... Y la gente quiere estar bien. Una vez quité las bolsas a una señora de ochenta y pico años. Si le decimos a esta gente que no le hacemos la estética porque es vieja, la ponemos en la caja.

-¿También reclaman esta cirugía hombres y jóvenes?

-Por supuesto. Hay muchos jóvenes que tienen bolsas del abuelo, de la madre... Cuando están en el banco trabajando, deben tener buena pinta, pero todo el mundo le dice: 'Tienes cara de cansado'. Quieren operarse para parecer más jóvenes. Muchos hombres quieren tener un aspecto más bonito por la mañana cuando se miran al espejo, lo hacen para ellos. Es normal, no es peyorativo recurrir a la cirugía.

-¿Los problemas se dan porque la población se cuida menos?

-No. La gente se cuida más, tiene una buena vista. Es importante mirarse y encontrarse bien: cuando uno tiene confianza en sí mismo, tiene más posibilidades en su vida personal y en su trabajo. Forma parte de la filosofía de toda la población, no está reservado a una élite. Es entenderlo como un progreso social. Ya no es cuestión de la estética para gente que tiene dinero.

-¿Cuáles son las tendencias?

-Al hacer menos cirugía, hacemos más procedimientos como el bótox o el ácido hialurónico. Es mejor pararse en un punto modesto y hacer el resto con cosas más leves, de inyecciones y láseres. Queremos tener una piel fina, con un color bonito, sin manchas. En Estados Unidos no lo hacen de la misma manera que en Europa, tenemos una manera de verlo con más gusto. Una señora de Oviedo no quiere un pecho de 150 y la cara destrozada por un 'lifting'. Esto es 'haute couture'.

-¿Hay operaciones para que los ojos parezcan menos achinados?

-Es una tendencia. No es una cirugía complicada para el que sepa, pero a veces en China lo hacen mal.

-¿Hay límites en oculoplastia?

-La discusión con el paciente es muy importante, porque hay gente que tiene problemas psicológicos y nunca podría ser feliz con la cirugía. Hay que volver a ver al paciente, no tomar una decisión con una sola consulta. Nuestro deber es escuchar mucho y aconsejar. Ahora que soy un 'viejo cirujano' paso el tiempo diciendo a la gente que no se opere, porque el ojo no lo va a soportar.

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