La perrera de Oviedo cobrará por devolver animales extraviados y por los que dé en adopción

Voluntarios pasean a los perros en el día de puertas abiertas. / PIÑA
Voluntarios pasean a los perros en el día de puertas abiertas. / PIÑA

El albergue ovetense era uno de los pocos centros de España que no aplicaba estas tasas municipales, que redundarán en la mejora del servicio

D. L. / J. C. A. OVIEDO.

Con la entrada en vigor de las nuevas ordenanzas fiscales de 2018, los ovetenses estrenan dos que hasta ahora no se habían implantado en la ciudad. Son la ordenanza 118 y la 314. La primera regula el servicio de recogida y albergue de animales extraviados en el centro municipal, mientras que la segunda establece un precio público de 20 euros a abonar cuando se adopta un perro o un gato en el albergue público de acogida.

Los motivos para tomar estas dos medidas se deben a que los esfuerzos del Ayuntamiento por mejorar el servicio del albergue -adecuación de las instalaciones, vacunación y la colocación del chip a todos los animales, además del cambio en la gestión- aumentaron, desde febrero de 2017, el coste del servicio.

De esta manera, la primera de las ordenanzas que afectan a los usuarios del centro, se divide en dos pagos. Uno de tres euros por cada día que pase el animal extraviado en las instalaciones y otro de 50 euros motivado por el traslado del personal del albergue hasta el lugar donde se recoge el can. El dueño que haya perdido a su perro abonará la cuantía al retirarlo del albergue. Con una salvedad: aquellos que acrediten debidamente que el animal les fue sustraído estarán exentos del pago.

Las cuentas, empero, no cubren el total del gasto generado por los huéspedes del albergue. Según los datos disponibles cuando se realizó el estudio para las dos tasas, hasta el pasado agosto, el coste en personal y traslado del animal extraviado se cuantifica en 61,79 euros, por los 50 que tendrá que pagar el dueño. Hasta esa fecha de 2017 se habían recuperado 53 perros y 2 gatos.

Ante la entrada en vigor de esta medida, a los responsables del albergue municipal, de la clínica veterinaria Quirós, no les da miedo que se incrementen las cifras de abandono. «No, porque se hace en todos los lugares. Son tasas impuestas por los ayuntamientos, es para el propio Ayuntamiento -que es quien paga a la concesionaria-», explicaron.

Sobre la segunda medida, la tasa a pagar por cada adopción, ofrecen el mismo argumento. «La tienen los albergues de toda España, éramos la excepción. Por adoptar y recoger un animal hay una tasa, gratis no hay nada. Llevamos casi un año -desde que asumieron el servicio- y no estamos cobrando nada hasta ahora». De igual modo, descartan que frene el ritmo de las adopciones porque «la gente quiere pagar esa tasa, no entiende que no la haya. Damos el animal vacunado, desparasitado, castrado, son casi 200 euros de inversión. Es dar valor a un animal».

Aparte de las dos nuevas ordenanzas, el pasado fin de semana el Ayuntamiento anunció que este mes de enero comenzará la capacitación de voluntarios para crear una red que asista a los profesionales del servicio municipal.

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