Piden 26 años de prisión para el acusado de matar a su expareja de Oviedo en Melilla en 2016

Piden 26 años de prisión para el acusado de matar a su expareja de Oviedo en Melilla en 2016

El acusado abandonó el cadáver junto con su maleta y su bolso, dándose a la fuga con el bebé

EUROPA PRESS

La Fiscalía del Principado de Asturias solicita 26 años de prisión, 10 de libertad vigilada, retirada de la patria potestad, pago de una multa y abono de indemnizaciones por 346.000 euros para el acusado del asesinato de su expareja y madre de su hijo en Melilla en julio de 2016. La vista oral se celebrará ante un Tribunal del Jurado los días 1, 4, 5, 6 y 7 de junio de 2018 en la Sección Tercera de la Audiencia Provincial, con sede en Oviedo.

El acusado mantuvo una relación de pareja con K.P.M. durante aproximadamente un año y medio, con convivencia en Oviedo. Fruto de esta relación nació un hijo en septiembre de 2015, por lo que el menor contaba con 10 meses en la fecha de los hechos.

El acusado fue condenado, entre otras, por sentencia firme en abril de 2016 por un delito de violencia de género (lesiones) a K. P. M., por la que se le impuso la pena de 6 meses de prisión, suspendida desde el día 1 de abril de 2016 durante un período de dos años, la pena de prohibición de aproximarse a la mujer durante un período de 14 meses, a contar desde el 1 de abril de 2016 hasta el 29 de junio de 2018, así como por un delito de violencia de género (amenazas), con una pena de 5 meses de prisión, suspendida durante 2 años desde abril de 2016.

El Ministerio Fiscal sostiene que una vez cesada la relación entre el acusado y K.P.M., y denunciado y detenido el primero por los delitos de lesiones y amenazas referidos anteriormente, éste fue expulsado a Marruecos el 31 de marzo de 2016. No obstante, continuó desde entonces y hasta el día de los hechos el contacto con la víctima mediante comunicaciones telefónicas y por la red social Facebook, a pesar de que conocía la resolución judicial que le impedía acercarse y comunicarse con ella, que le fue notificada personalmente.

Durante todo este período de comunicación, el acusado ejerció una posición de control y dominio absoluto sobre K. P. M., con llamadas y mensajes destinados a controlar su vida y perturbarla. De esta manera, el acusado y K. P. M. acordaron que ésta viajaría hasta Melilla, sin comunicárselo a ningún pariente ni amigo, bajo el pretexto dado por él de que desde allí irían juntos hasta Tánger, Marruecos, donde el menor conocería a la familia del acusado. Posteriormente, K. P. M. viajaría con el niño a su país natal, Ecuador.

Así, el día 8 de julio de 2016, K.P.M. y el menor llegaron al puerto de Melilla sobre las 20.59 horas, donde se encontraron con el acusado. Los tres pasaron juntos el día entero del 9 de julio hasta que, sobre las 02.31 del día 10, el acusado propuso a K. P. M. adentrarse en el Paseo Marítimo de Melilla, en concreto en las casetas militares de la zona de la hípica, lugar utilizado de forma esporádica y en horario diurno por personal militar, sin asfaltar y carente de aceras, con aparcamientos de uso exclusivo para militares usuarios de las casetas, sin ningún local de ocio abierto a una distancia inferior a dos kilómetros y con una luz tenue, circunstancias conocidas por el acusado con carácter previo a la elección del lugar.

Una vez allí, el acusado y K. P. M. mantuvieron una fuerte discusión, fruto de la cual el hombre, con evidente intención de terminar con la vida de su expareja y aprovechando que la misma se había girado y le estaba dando la espalda, de forma que no podía ver ni prever un ataque, la agarró fuertemente por el cuello hasta que se aseguró de que ya no respiraba.

A continuación dejó el cadáver sobre una jardinera y apoyado en la maleta gris que la víctima llevaba consigo y que contenía sus pertenencias. El acusado abandonó el cadáver junto con su maleta y su bolso, dándose a la fuga con el bebé y el carrito de éste entre las 05.36 y las 05.38 y después de haber sustraído el móvil de la víctima, que vendió por 180 euros con la finalidad de obtener dinero para la huida. Como consecuencia de estos hechos, K.P.M. falleció.

Además de la pena de prisión, el Ministerio Fiscal solicita que el acusado abone las costas procesales, que se le retire la patria potestad respecto del hijo que tuvo con la víctima y que indemnice a éste con 200.000 euros, a cada uno de los padres de la fallecida con 60.000 euros y con 26.000 euros a su hermano. La Fiscalía incluye en su petición que el acusado preste una fianza de, al menos, 210.000 euros, para el aseguramiento de la responsabilidad civil.

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