Planes para cuando llegue la sequía

José Ramón García y Ramón Álvarez, ayer. / MARIO ROJAS
José Ramón García y Ramón Álvarez, ayer. / MARIO ROJAS

La Confederación Hidrográfica del Cantábrico presenta en Ribera de Arriba los nuevos protocolos para minimizar daños

JUAN CARLOS ABAD RIBERA DE ARRIBA.

El agua es un bien escaso. Nunca está de más recordarlo, sobre todo tras las imágenes que la ausencia de precipitaciones provocó en los pantanos asturianos durante el pasado verano: embalses en los mínimos y manantiales agostados. Ayer, la Confederación Hidrográfica del Cantábrico eligió el concejo donde Caudal y Nalón confluyen para presentar una exposición informativa acerca de los Planes Especiales de Sequía (PES) y la concertación de caudales ecológicos.

Durante la presentación de la muestra, que se puede visitar en el vestíbulo del Ayuntamiento de Ribera de Arriba, el presidente de la Confederación, Ramón Álvarez Maqueda, explicó las novedades que se introducirán en los nuevos planes, que vienen a revisar los vigentes desde 2007 y que actualmente están en proceso de información pública.

«La novedad que introducen es que antes se medían por la falta de precipitación, mientras que los nuevos tienen un doble aspecto: por un lado, la falta de agua, la sequía; y por otro, la escasez que es la correlación entre agua y demanda», explicó Álvarez que invitó al alcalde del municipio, José Ramón García Sáiz, a que los riberanos visiten los paneles y conozcan de primera mano cómo se pretende minimizar el impacto ambiental, económico y social cuando el agua escasea. García recogió el guante: «Le daremos publicidad entre los vecinos para que seamos conscientes del problema. El año pasado fue un aviso para todos cuando nos sorprendimos de que cada vez hay menos agua», afirmó el alcalde.

Álvarez, que definió las reservas actuales de la vertiente cantábrica como «muy buenas» y «sin previsión de problemas» tras las últimas y abundantes precipitaciones, avanzó no obstante que «siempre hay que estar vigilantes», que es una de las motivaciones de la revisión de los PES, que también obligarán a municipios con más de 20.000 habitantes a contar con un plan de emergencia contra eventuales sequías. No quiso, por otro lado, valorar la gestión de las reservas hídricas en Oviedo durante el pasado verano cuando el Ayuntamiento tuvo que emplear al máximo de capacidad el bombeo de Palomar y aumentar la compra de agua a Cadasa.

El segundo de los paneles explicativos de la muestra versa acerca de la implantación de los caudales ecológicos, un proceso participativo, en el que los usuarios de los ríos pueden contribuir a través de la página web de la Confederación.

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