La Policía Local protege a 153 víctimas de violencia de género en la ciudad

El subinspector Emiliano Díez, en la oficina de la unidad de Violencia de Género de la Policía Local. / P. LORENZANA
El subinspector Emiliano Díez, en la oficina de la unidad de Violencia de Género de la Policía Local. / P. LORENZANA

Existen setenta mujeres con un nivel de riesgo muy bajo, setenta y siete en nivel bajo, cinco con riesgo medio y ninguna en situación de riesgo alto o extremo

CECILIA PÉREZ OVIEDO.

Pegatinas del Día Internacional contra la Violencia Machista, lemas como 'Basta ya de machismo', carteles con el número 016, -gratuito y confidencial para denunciar agresiones-, jalonan las dependencias de la Unidad de la Policía Judicial contra Violencia de Género de la Policía Local de Oviedo. Tiene su sede en el edificio de Seguridad Ciudadana de Rubín y está integrada por once agentes coordinados por el subinspector Emiliano Díez. Es la unidad más joven de la Policía Municipal carbayona. Se puso en marcha hace diez años y comparte tareas en un servicio delicado y complejo con la Policía Nacional y la Guardia Civil.

Su marco de acción se concentra en el área metropolitana que engloba la calle Uría y la zona sur de la capital asturiana con dos objetivos muy marcados: la prevención y la reacción. «Actuamos directamente en todos los casos que se tiene conocimiento de violencia de género. Ante cualquier agresión o denuncia se actúa de oficio para, primero, evitar el episodio violento y, segundo, detener el agresor», explica el comisario de la Policía Local, José Manuel López.

A día de hoy, esta unidad ha registrado 153 víctimas de violencia de género en Oviedo. Víctimas con distintos niveles de riesgo. Existen setenta mujeres con un nivel no apreciado, esto es, el más bajo. Setenta y siete lo están en un nivel bajo y cinco en se encuentran en riesgo medio. Actualmente no hay ninguna víctima en riesgo alto ni extremo.

Si algo destaca a esta unidad es la prevención de delitos relacionados con la violencia de género a través de entrevistas personales con el propio agresor. «Es algo innovador. Nos entrevistamos con él para entender los motivos por lo cuál se produo la agresión. Le explicamos que es una persona fichada que ha cometido un delito que acarreará una vigilancia de sus conductas», relata López. Un enfoque distinto que ha sido galardonado con los premios de EL COMERCIO 2018 por su lucha contra la violencia machista.

El subinspector Emiliano Díez Prieto es el 'alma mater' de la Unidad de Violencia de Género de la Policía Local de Oviedo. Explica que esa vigilancia, tras mantener la entrevista, se materializa en controles en su lugar de trabajo, vigilancias en los centros escolares, en el caso que el agresor tenga hijos en común con la víctima y sea frecuentado por la denunciante. «El objetivo es que el agresor no repita su conducta», enfatiza Díez. Una medida que desde la Policía Local aseguran es efectiva porque, «en el último año, no se ha producido ninguna repetición de agresiones por violencia de género«, apunta este subinspector de la Policía Local de Oviedo.

Las entrevistas siempre las realiza el mismo agente que va a llevar el seguimiento del caso. «El objetivo es recordarle que su víctima siempre va a tener un Policía velando por su integridad física. Es un efecto de disuasión para que se dé cuenta de que la víctima nunca va a estar sola», incide el Comisario, José Manuel López.

El cara a cara con el agresor siempre se realiza antes o después de que se inicie el proceso judicial contra él. «La mayoría de los agresores vienen de pasar unas horas en los calabozos y son bastantes receptivos» a las charlas, señala Emiliano Díez. «Lo que se busca es una modificiación de su conducta a través de la información que le proporciona el agente policial», incide José Manuel López.

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