La primera referencia escrita data del siglo XIII y está en la Catedral

Los burgueses crearon El Bombé y sobre los terrenos del convento de San Francisco se construyó la Junta General del Principado

R. A. OVIEDO.

El Campo San Francisco ha sufrido muchos cambios a lo largo de su historia. Las primeras referencias escritas sobre esta gran arboleda se remontan a la baja Edad Media. El canónigo de la Colegiata de San Pedro de Teverga donó una fuente y un prao de la Orden de Frailes Menores a la ciudad. Aún hoy este texto se guarda con cariño en la Catedral, pero no es hasta 1816 cuando el Ayuntamiento empezó a gestionar esta gran arboleda.

Estos terrenos formaban parte del convento de San Francisco hasta la desamortización de Mendizábal. Por aquel entonces la burguesía empieza a aportar ideas sobre su diseño. Se crearon diferentes paseos, jardines urbanos y se incorporó nuevo arbolado. Además, la coronación de Isabel II como reina hace que se construya un salón urbano. El paseo de El Bombé. Para su realización se enajenan fincas de particulares, praos del convento de San Francisco y su diseño se inspira en la corriente francesa elegida para los jardines del Palacio de Versalles, diseñados por André Le Nôtre.

Pocos años después, el Consistorio local cede a la Universidad de Oviedo una parcela para que se cree un jardín botánico y también se realiza el paseo de la Herradura. Sin embargo no es hasta 1889 cuando se construye el quiosco de la música, diseñado por Juan Miguel de la Guardia, para salvar el desnivel entre el Bombé. También se instala la Fuentona y las fuentes de las Ranas y el Caracol.

A finales del siglo XIX se crea la conexión con la calle Santa Susana y también se proyecta la calle Uría que unirá el casco histórico con la Estación del Norte. Este nuevo trazado afectará a la superficie del Campo. Su trazado se ve reducido y donde antes había zonas verdes se construye la plaza de La Escandalera y el paseo de Los Álamos. Además, se quiebra la unión entre las calle San Francisco y la antigua ronda histórica con la carretera de Galicia.

Tiempo después se inaugura la calle Toreno y en 1904 se derriba el convento franciscano. Sobre esta superficie se alza el edificio de la Junta General y se crean las calles Marqués de Santa Cruz, Suárez de la Riva, Cabo Noval y Principado.

Fotos

Vídeos