El Principado recurrirá al Supremo el cierre de un aula del colegio Nazaret

Un aula de Infantil del colegio Nazaret./MARIO ROJAS
Un aula de Infantil del colegio Nazaret. / MARIO ROJAS

«No prevemos que se vaya a recuperarse», dice el consejero Genaro Alonso ante las críticas del PP y Foro por su «ataque a la concertada»

D. LUMBRERASOVIEDO.

«Me preocupa lo esencial, que había alumnos para un aula y no para dos». Así justificó el consejero de Educación, Genaro Alonso la decisión de recurrir en casación ante el Supremo la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Asturias (TSJA) que anula la eliminación de un aula de Infantil del colegio concertado Nazaret.

El conflicto comenzó en octubre de 2016, cuando un grupo de padres denunció que la el plazo de matrícula había cerrado antes de tiempo y solo quedaron inscritos veinticinco niños de tres años; mientras que otros tres tuvieron que ser reubicados en otro centro. Quedó finalmente una sola clase de Infantil, dirigida por una maestra que, entre los veinticinco escolares, tenía que atender a tres pequeños que no sabían español y dos con necesidades educativas especiales.

El presidente del comité de empresa del colegio, José Manuel Cueto, advirtió de que tal decisión acarrearía la «pérdida del 60% de los puestos de trabajo» en trece años. El director del centro, José García, pidió una solución «política», y llevó a la Consejería de Educación a los tribunales. Ganó el pasado 18 de septiembre: la decisión del Principado de eliminar un unidad se produjo «de forma arbitraria», recoge la sentencia del TSJA.

En paralelo, los distintos grupos políticos pidieron soluciones: la derecha y el centro, que se reabriera el aula suprimida; la izquierda, un profesor de refuerzo. Ayer, el consejero respondió en la Junta General a preguntas de Foro y PP: «No podemos mantener las mismas unidades con menos alumnos. No prevemos que vayamos a recuperar la anulada», adelantó.

Alonso sí reconoció que tardó demasiado en notificar al Nazaret (el plazo era abril y lo hizo en julio) que tendría una clase menos el curso siguiente: «Debiera haberse comunicado, negarlo sería una necedad, pero para nosotros, el fondo del asunto deriva de si el centro tiene alumnos para concertar dos unidades o una, como hacemos con la pública».

Desde el grupo parlamentario del PP reprocharon al consejero su «falta de sensibilidad» hacia un colegio con «diversos premios por su integración del alumnado inmigrante y con necesidades educativas especiales», tan solo por «el delito muy grave de ser un colegio concertado». Exigieron a Alonso que pidiese disculpas al centro y «no abundara en el error».

Por su parte, el diputado de Foro Pedro Leal consideró lo sucedido como «un ataque a la enseñanza concertada» que imposibilitó a la dirección del Nazaret «organizar adecuadamente la docencia del pasado curso», además de sufrir «los perjuicios económicos» por la disminución de la subvención.

A su juicio, «no ha existido buena fe por parte de la Consejería de Educación, se ha alterado maliciosamente el procedimiento de matriculación para fabricar la causa de modificación del concierto. Se ha probado que llegaron a tener 31 solicitudes».

Alonso se defendió de las críticas asegurando que «siempre» ha reconocido el «compromiso por la educación» del Nazaret y que tendrá un profesor de apoyo. «He ordenado la asignación de 4,5 horas adicionales al colegio y lo último que se me notificó es que así había sido. Lo voy a verificar», concluyó el titular de Educación en el parlamento.

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