«Provocó una crisis importante en mi matrimonio que sigue hasta hoy»

El acusado tras la celebración del juicio en la Audiencia Provincial. / PIÑA
El acusado tras la celebración del juicio en la Audiencia Provincial. / PIÑA

La víctima del empleado del Principado que accedió a los datos de la pareja por celos relata en el juicio las amenazas sufridas, que el acusado niega

CECILIA PÉREZ OVIEDO.

A la Fiscalía no le cabe la menor duda que el empleado de la Sociedad Regional de Recaudación del Principado de Asturias, acusado de un delito contra la intimidad por acceder hasta en «36 ocasiones» a los datos personales de un matrimonio «por celos», al creer que el hombre mantenía una relación con su expareja, lo hizo valiéndose de su posición. No era funcionario pero sí realizaba «una labor pública» en la que tenía acceso a información personal de los contribuyentes. El Ministerio Fiscal concluyó que se valió de esos datos para provocar «un perjuicio personal, familiar y laboral» al denunciante, por lo que elevó la petición de cárcel de un año a dos y medio. Según abundó, se sirvió de ellos para remitir entre abril y mayo de 2016 varias cartas anónimas a la mujer del denunciante. Anónimos dirigidos a su domicilio y a su lugar de trabajo, en las que le decía que su esposo sostenía una relación extramatrimonial. No solo eso, según el Ministerio Público, el acusado llamó por teléfono al hombre y le dijo: «Como no dejes de verla, ten cuidado con tu madre y tu hija». Tras esto, según declaró el denunciante, «tenía miedo de que se presentase en el colegio de mi hija».

El enjuiciado mantuvo una relación afectiva con una excompañera de trabajo del denunciante y creía que este y ella se entendían cuando tan solo mantenían una relación de «amistad laboral», como así explicaron ambos durante el juicio.

Lo que sí reconoció el acusado fue que accedió a los datos personales de la pareja pero, puntualizó, que lo hizo «por curiosidad». Explicó que consiguió el teléfono del denunciante a través de su expareja. «Ella me dio el teléfono para que comprobara que no mantenía ninguna relación con él». Hecho que corroboró la aludida, eso sí, puntualizó que facilitó el número ante la conducta insistente del acusado que quería conocer detalles de la relación que mantenía con el denunciante.

El marido, que ejerció de acusación particular, aseguró ayer ante la Sección Tercera de la Audiencia Provincial, que el investigado provocó «una crisis importante a nivel matrimonial que sigue hoy», daño que amplió a su hija, familia, amigos e incluso en el aspecto laboral. «Era la comidilla en el trabajo», expuso. Su mujer corroboró esas afirmaciones. «Afectó absolutamente a mi hija y a mi entorno familiar».

El acusado negó tajantemente el envío de esos anónimos pero la declaración de la esposa echó por tierra esta afirmación. Aseguró que tras pedir explicaciones a su marido por el contenido de los anónimos, le solicitó el teléfono del acusado. «Me identifiqué y él se quedó callado. Le comenté lo del anónimo y él me dijo que si yo tenía problemas con mi marido que a él no le dijera nada» cuando en ningún momento, según explicó la mujer, esta le mencionó el contenido del anónimo.

Durante la vista también se habló de un supuesto delito de amenazas por parte del acusado, ocurrido a la entrada del garaje del denunciante. El hombre aseguró que el empleado del Principado le esperó a la salida de la cochera «tras una columna» y le espetó: «Ya te cogeré, sé todo de ti, te vas a enterar». Hecho que el enjuiciado negó argumentando que si se encontraba en ese lugar fue «casualmente» porque esa tarde de junio llovía y «me cobijé ahí». Y dio la vuelta a la historia: aseguró que fue el denunciante quien le increpó y agredió. «Me golpeó en el codo y me dijo que me iba a matar».

Por su parte, el abogado de la defensa argumentó que «no ha quedado probado» que su defendido accediese a «datos concretos» del matrimonio, sino que realizó un «mero acceso» que no motiva una acusación punible y por lo tanto pidió su libre absolución. La acusación particular, por su parte, ratificó la pena solicitada por Fiscalía y solicitó que se incluyese un delito de amenazas. El juicio ha quedado visto para sentencia.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos