El PSOE exige a Podemos que «deje de enredar» en los asuntos municipales

Daniel Ripa, Wenceslao López y Ana Taboada, tras el pleno de investidura en 2015, en el balcón consistorial. / MARIO ROJAS
Daniel Ripa, Wenceslao López y Ana Taboada, tras el pleno de investidura en 2015, en el balcón consistorial. / MARIO ROJAS

Asegura que puede «demostrar documentalmente» que las acusaciones de Ripa sobre la comisión de Aquagest se basan en «una falsedad»

GONZALO DÍAZ-RUBÍN OVIEDO.

Al secretario general de Podemos Asturias, Daniel Ripa, le preguntaron ayer por las discrepancias entre Somos y el PSOE de la semana pasada a cuenta de la comisión de Aquagest, y respondió que veía con «alegría» que sus socios en el gobierno local «rectificasen e hiciese suya la propuesta de conclusiones sobre la comisión de investigación del 'caso Aquagest'», que responsabiliza al popular Agustín Iglesias Caunedo y al interventor de la devolución de avales por 840.000 euros a Gestión de Ingresos en 2009. Ripa agradeció, incluso, la rectificación y le quitó hierro al enfrentamiento para, posteriormente, recalcar que «los datos» demuestran que el gobierno de la ciudad «está siendo el motor del cambio en el municipio, lo que nos hace ser muy optimistas respecto a lo que resta de legislatura».

Todo ello en un tono muy lejano al de la semana pasada cuando el secretario general de Podemos afeó a los socialistas haber votado con Ciudadanos en favor de aplazar el debate de las conclusiones de la comisión que preside Ana Taboada, a la par que recordó al alcalde que es regidor gracias al apoyo de Somos Oviedo.

El Grupo Municipal Socialista no dejó pasar el nuevo mensaje de Ripa y volvió ayer a echar leña al fuego. En un comunicado, los concejales del PSOE le «exigieron» «que deje de inmiscuirse en asuntos municipales de Oviedo». Ripa «podrá tutelar a sus concejales, pero no a Oviedo ni a sus instituciones democráticas», le advirtieron, además de reclamarle a este y a su partido «que dejen de enredar en el Ayuntamiento de Oviedo».

En el comunicado, el grupo municipal del alcalde, Wenceslao López, insiste en que ellos no han rectificado su postura en ningún momento, ni tienen nada que rectificar. Según su versión, si votaron el aplazamiento que proponía Ciudadanos fue para ser garantistas y en busca de un consenso sobre las conclusiones, al menos, entre los tres socios de gobierno. «Nuestro objetivo era trabajar en equipo» y si los socialistas no hicieron enmiendas fue «para no hacer públicas nuestras diferencias», como sostuvo el jueves el concejal de Seguridad, Ricardo Fernández.

En ese sentido, los socialistas volvieron a recalcar ayer que su «posición y nuestras razones son las mismas» que cuando se iniciaron los trabajos de la comisión. «La única novedad en nuestra actuación ha sido formalizar un documento con las conclusiones acordadas, algo que si se hubiesen hecho las cosas bien, no hubiese sido necesario», apuntan en el comunicado. El mismo documento que registró, una hora más tarde el jueves, Somos Oviedo.

De nuevo, los socialistas amenazan a sus socios y su entorno con poner en evidencia lo que el alcalde llamó la semana pasada como sus «provocaciones» y que «podemos demostrar documentalmente» a cuenta de la comisión de investigación. Según sostuvo el alcalde la semana pasada, tiene en su poder correos de Ana Taboada, que no mostró, en los que esta reconocería el consenso entre los tres grupos de gobierno sobre la propuesta de conclusiones de la comisión. Fuentes municipales de los tres grupos coinciden, de hecho, en que el documento había quedado prácticamente cerrado en una reunión tripartita, salvo una pequeña discrepancia sobre un punto de la página 49 que requería una nueva redacción.

El cruce de declaraciones de ayer, sin embargo, reabre la crisis sobre la crisis más extraña del gobierno local. Mientras IU asistía en primera fila a los cruces de acusaciones entre Somos y PSOE, los tres grupos han cerrado el presupuesto, pactado las ordenanzas fiscales, elegido la idea para reformar la entrada a Oviedo desde la 'Y' y están a punto de adjudicar la revisión del Plan General con un consenso del que solo se ha descolgado el PP. En realidad, incluso Somos y PSOE han presentado el mismo documento de conclusiones de la comisión de investigación de Aquagest para señalar a Agustín Iglesias Caunedo y al interventor como responsables de haber devuelto avales por 840.000 euros a Gestión de Ingresos en 2009 de forma poco clara cuando menos.

Así que si hay crisis, ésta poco tiene que ver con el gobierno local. Al fondo se dibujan otras rupturas entre el entorno de Podemos y los socialistas y un poco más allá las elecciones de 2019.

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