«No quería aceptar la pena porque no soy culpable»

El acusado, a su entrada en el juzgado. / Álex Piña

Retiran la pena de prisión para el padre acusado de agredir y amenazar a una educadora y a la directora de una escuela infantil en Oviedo

Cecilia Pérez
CECILIA PÉREZ

Ni hubo atentado ni agresión. Este fue el argumento esgrimido por el abogado del padre acusado de gritar, insultar y amenazar a una educadora y a la directora de una escuela infantil de Oviedo. Juan Luís Berros pidió la libre absolución para su cliente, acusado de dos delitos de atentado y lesiones. Primero contra una educadora de una escuela de Educación Infantil de la ciudad y el segundo, contra la directora del mismo centro, a la que llegó a amenazar con "darle una hostia".

No hizo falta celebrar el juicio porque las partes llegaron a un acuerdo de conformidad. La Fiscalía retiró la pena de prisión de cuatro años que solicitaba para el acusado por dos delitos de atentado y lo rebajó a un delito leve de lesiones y otro de amenazas. "Yo no quería aceptar la pena porque no soy culpable", afirmó el acusado tras llegar al acuerdo con el Ministerio Fiscal.

La defensa argumentó que, en el caso del delito de atentado no se dieron las circunstancias que marca la jurisprudencia para esta tipificación que consiste en que se produzca un acometamiento. "En ningún momento hubo contacto entre mi cliente para con esas dos señoras", esgrimió el abogado de la defensa.

En cuanto al segundo delito que le imputa la Fiscalía, el de lesiones, Juan Luís Berros explicó que no existe ninguna prescripción médica sobre el tratamiento psicológico al que tuvo que ser sometida una de las denunciantes, en concreto, la educadora del centro infantil. "En la documentación no veo por ningún lado que se hable de un tratamiento más allá de uno voluntario sin prescripción médica".

Antes de llegar a la conformidad , la defensa aseguró que la pena de cuatro años de prisión que pide la Fiscalía era "una burrada" por una discusión "simple en un colegio".

La defensa tildó la petición de cuatro años de prisión de «una burrada» por una discusión «simple en un colegio»

Se da la circunstancia que este tema viene de largo cuando un día que fue a recoger a la pequeña se la encontró llorando. Pidió explicaciones a la cuidadora y está, según él, de "malas maneras" le dijo que "aquí se hacían las cosas de otra manera". Con esto, se citó con la directora del centro para interponer una queja. Según el acusado,aprovechó la reunión para pedir la jornada completa para su hija, matriculada en la escuela infantil Dolores Medio. El acusado aseguró que se la negó y "nos gritó como una loca y que ella era la que mandaba".

Sin embargo, el relato de Fiscalía recogía que los hechos que iban a ser juzgados hoy en el Penal Número 2 de Oviedo, se iniciaron cuando el acusado acudió a la Escuela Infantil, en febrero de 2016, para recoger a la pequeña. Cuando accedió a la sala donde se encontraba la niña, vio que la educadora la llevaba en brazos mientras atendía a otros bebés, menores de un año. Según el escrito de la Fiscalía, el acusado se dirigió a la educadora de forma «agresiva» para preguntarle por los horarios del comedor del centro. La profesional le remitió a la dirección del centro, como lugar donde presentar las quejas. «Anda estúpida, idiota, aparta, esto no lo trato en ningún sitio», le contestó airado. Acto seguido, la empujó por el hombro, metió a su hija en el cochecito de bebé y la arrolló pasándole la rueda del coche por encima del pie.

A consecuencia de esto, la educadora sufrió una reacción de estrés agudo y precisó asistencia médica y tratamiento psiquiátrico durante 18 días. Además, la víctima denunció los hechos ante la directora del centro que concertó una entrevista con el acusado a los dos días.

En esa reunión, la directora le explicó al padre de la menor que debía de justificar las ausencias de la niña porque si superaban los treinta días perdería la plaza. En ese momento, se levantó «violentamente» y se dirigió a la directora a la que le advirtió, según recoge la Fiscalía: «Como me levantes el tono te doy una hostia». Le lanzó una silla y la amenazó con un «te espero afuera, si crees que va a ser aquí no me mires, me estas retando te espero afuera... Afuera ya verás la que te va a caer» . Y dicho esto se marchó del lugar increpándola a gritos. El juicio tendrá lugar hoy a las doce y media.

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