«Hay ratas entre los restos de amianto del bazar»

Francisco López y Carmen Aller conviven con los restos del incendio que asoló el bazar en la avenida de Pumarín, en febrero
Francisco López y Carmen Aller conviven con los restos del incendio que asoló el bazar en la avenida de Pumarín, en febrero / MARIO ROJAS

Los vecinos del edificio afectado por el incendio de un local en Pumarín, hace medio año, exigen información sobre el desescombro del solar

CECILIA PÉREZ OVIEDO.

Ratas. Estos roedores campan a sus anchas por los escombros y restos de amianto que dejó tras de sí el incendio que, el pasado 9 de febrero, asoló un bazar en el número 36 de la avenida de Pumarín y afectó seriamente al edificio colindante. Los vecinos del inmueble se percataron hace varias semanas de la presencia de los animales, que se han convertido en la gota que ha colmado la paciencia de los residentes en las veinte viviendas que conforman el edificio. «Llevamos seis meses con los restos del incendio ahí abajo y ahora el solar está lleno de ratas», se lamenta Francisco López propietario del 3º D. Él y su mujer permanecieron dieciocho días desalojados como consecuencia del siniestro. Medio año después del siniestro siguen conviviendo con los restos que dejó el incendio. «Hay ratas entre los escombros y es algo insalubre. Que vengan los de Salud Pública y comprueben su presencia, porque si esto se alarga más, de allí saldrán hasta jabalíes», enfatiza este vecino.

El «allí» que señala Francisco López es un mar de escombros y restos de amianto. Este material, que formaba parte de la techumbre del bazar, es el culpable de que los trabajos de desescombro no avancen. Por su alto y peligroso nivel contaminante se precisa de una empresa especializada para poder manipularlo. A día de hoy, los trabajos para desescombrar totalmente la 'zona cero' del incendio siguen paralizados. La empresa contratada en un primer momento por la comunidad de propietarios solo retiró la parte que dificultaba el paso a los agentes de la Policía Científica para que pudieran investigar el origen del fuego. Tiempo después, suspendieron estas obras hasta que no se liberase esa zona de los restos tóxicos. Ahora el problema está en las aseguradoras del edificio, del local y de los inquilinos que regentaban el bazar. Ninguna se hace cargo de los costes hasta que la investigación policial determine qué pasó ese día.

La presencia de ratas y de amianto no es lo único que incomoda a los vecinos del número 36 de la avenida de Pumarín. Se lamentan de que llevan dos meses sin recibir ningún tipo de información. «La presidenta de la comunidad solicitó una reunión con el administrador pero no hemos tenido respuesta», aseguró Francisco López. La última notificación por parte del administrador de la finca les llegó vía Whatsapp a través del grupo que comparten los inquilinos del edificio, el pasado 22 de junio. El mensaje remitido por el administrador recogía lo siguiente: «Se está ultimando la contratación del desescombro total, en cuanto tenga noticias concretas os informaré». De eso hace ya dos meses y los vecinos exigen información de la situación de las aseguradoras y de por qué no empieza el desescombro.

Desde la empresa que gestiona la administración de la finca han asegurado que «en ningún momento han dejado el tema de lado» y que a día de hoy no han recibido «ninguna queja» por la presencia de los roedores en la 'zona cero' del incendio que destrozó un bazar en Pumarín.

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