El Real Oviedo descartó invertir en El Asturcón porque «la propiedad no sería del club»

Jorge Menéndez Vallina, presidente del Real Oviedo, en una visita al complejo ecuestre. / PABLO LORENZANA
Jorge Menéndez Vallina, presidente del Real Oviedo, en una visita al complejo ecuestre. / PABLO LORENZANA

Joaquín del Olmo abre la puerta a construir la ciudad deportiva en El Requexón tras rechazar el hípico

JUAN CARLOS ABAD OVIEDO.

Los tiempos del fútbol y los de la política municipal son distintos. Un partido dura 90 minutos; un pleno, cinco horas. Campeonatos y legislaturas. 46 millones de euros, diez menos que el sueldo anual de Lionel Messi, fue lo que acabó costando El Asturcón y su gestión tras estar proyectado en 2,4. En palabras del alcalde, Wenceslao López, aquello fue «una vergüenza» que se acabó pagando contra el bolsillo de las familias ovetenses, a 1.200 euros cada una. Echen cuentas.

Hace dos días, la que era la opción más fácil para el Ayuntamiento para dar salida a una instalación clausurada hace hoy 18 meses entró en vía muerta. El Real Oviedo se negó a proyectar una nueva ciudad deportiva sobre El Asturcón. Ayer, el representante del Grupo Carso y director deportivo del Real Oviedo, Joaquín del Olmo, exhibió las razones por las que el club carbayón no pretende mudarse de su actual ubicación en El Requexón.

«Si vamos a hacer una inversión en un futuro en una ciudad deportiva, buscaremos que la propiedad sea del equipo, no que nos la presten por veinte o treinta años», explicó Del Olmo acerca de su negativa a asumir la cesión propuesta por el equipo de gobierno. Precisó que «el alcalde sabe mi opinión de El Asturcón desde hace un año. Si le preguntas cuál es la opinión de Joaquín del Olmo te la va a dejar muy clara».

Por otro lado, afirmó que «todo el mundo está de acuerdo» en que al club le hacen falta nuevas instalaciones pero que, en el caso de proyectarlas, «en un futuro» se buscaría ampliar El Requexón porque es «una de las cosas que quedan de sentido de pertenencia» al Real Oviedo. «Ir a un lugar que no es nuestro para hacer una inversión creo que no merece la pena», remató.

En cuanto a la ampliación de los actuales campos de entrenamiento como alternativa al nonato proyecto sobre el albero del hípico, también se había especulado con la posibilidad de que el club saltara el río Nora haciéndose con más de diez hectáreas de los terrenos de la antigua fábrica Cerámicas Guisasola.

«Si nos lo regalan, encantados. No voy a pagar terrenos porque no tenemos dinero», explicó el directivo que adujo que bastante tiene con armar un plantel competitivo para Segunda División e «ir creciendo poco a poco» y, mientras, utilizar el «dinero que entre en la ampliación -de capital- para pagar la deuda que había».

Negociación por la marca

El Asturcón no es el único punto de fricción entre club y consistorio pese a que el directivo dejó claro que e «existe una gran relación». Preguntado acerca de la explotación de las marcas del Real Oviedo, Del Olmo explicó que «el Ayuntamiento defiende lo que es mejor para ellos, y nosotros lo nuestro. Ellos quieren que paguemos intereses por la adquisición y nosotros entendemos que no debemos pagarlos. Queremos recomprarlas, hay negociación, pero no es fácil».

En cuanto a la gestión diaria del municipal Carlos Tartiere no hubo quejas por parte de la entidad azul. «En cuestión del estadio, respecto a reparaciones, no tenemos problemas porque hay un presupuesto asignado», aclaró. Sin embargo, una vez dentro del coliseo, se abre otro frente de disputa. «Ayer nos mencionaron» el proyecto de sectorización «pero no sabemos realmente qué es», dijo del Olmo que se mostró, además, molesto con filtraciones a la prensa de una reunión cuyo contenido, Ayuntamiento y club, habían pactado mantener en secreto.

«El Ayuntamiento es una empresa, el Oviedo es una empresa, vamos sobre eso», sentenció Del Olmo».

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