El ERA recibió solo dos quejas de familiares por el desalojo de ancianos de La Tenderina

El ERA recibió solo dos quejas de familiares por el desalojo de ancianos de La Tenderina
El Centro Polivalente de Recursos de La Tenderina. / MARIO ROJAS

Graciela Blanco informa de que la aseguradora pagará los gastos por la inundación y los usuarios serán realojados «esta semana»

ROSALÍA AGUDÍN OVIEDO.

La gerente del ERA (Establecimientos Residenciales de Asturias), Graciela Blanco, calificó ayer de «impecable» el desalojo de los 110 usuarios de la residencia de La Tenderina por la inundación de hace quince días. Destacó que la Consejería de Servicios Sociales solo ha recibido dos quejas por parte de las familias: «En una se manifestaba que habían trasladado a su familiar a una residencia lejana y en la otra, que los parientes de los ingresados no habían sido informados de la inundación y se les cambió de centro sin su medicación».

La responsable, que compareció ayer en la Junta General del Principado, recibió, no obstante, críticas de la oposición. El diputado popular Matías Rodríguez Feito la acusó de «mentir», ya que durante el desalojo hubo «caos y no se atendieron las necesidades de los pacientes», e insistió en su dimisión: «Lo que ha pasado ha sido la gota que colmó el vaso de una mala gestión».

La representante de Podemos Rosa Espiño, por su parte, se mostró preocupada porque el sótano ya se había inundado en otras ocasiones y la Administración regional, dijo, no había puesto remedio: «Se producen anegaciones incluso cuando orbaya».

Diana Sánchez, de Ciudadanos, preguntó por el coste de los arreglos. Blanco le respondió que será la empresa aseguradora quien abone todas las reparaciones. Izquierda Unida y Foro prefirieron no hacer preguntas sobre este tema.

Finalmente, los usuarios serán realojados a «lo largo de esta semana». Aunque estaba previsto iniciar los traslados ayer, la gerente indicó que los técnicos se apresuran en el arreglo de los daños causados tras desbordarse el río Abuli para recuperar la normalidad lo antes posible. El agua obligó a cortar el suministro eléctrico debido a que el cuadro está en la planta baja. La lavandería y los frigoríficos sufrieron daños y parte de la pintura acabó desconchada. «Los usuarios retornarán cuando tengamos todas las garantías y la vuelta se hará de forma tranquila al no existir la urgencia que hubo hace dos semanas», reseñó ayer Blanco.

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