El área de Contratación avisó dos veces del final de las revisiones contra incendios en los edificios

El área de Contratación avisó dos veces del final de las revisiones contra incendios en los edificios

La empresa dejó de hacer los controles de extintores, detectores y alarmas en las sedes municipales el pasado noviembre

Gonzalo Díaz-Rubín
GONZALO DÍAZ-RUBÍNOviedo

Ni una sola explicación. El equipo de gobierno eludió ayer por segundo día explicar la situación de los equipos de protección contra incendios de todos los edificios municipales después de que finalizase el contrato para su revisión y mantenimiento en noviembre del año pasado, una situación que destapó ayer este diario, tras el requerimiento del Real Oviedo al Ayuntamiento de Oviedo para que cumpla con sus obligaciones en materia de protección contra incendios en el estadio Carlos Tartiere.

La situación se hizo público a raíz del escrito del club de fútbol, pero no era desconocida. Fuentes del equipo de gobierno aseguraron ayer que el área de Contratación avisó en dos ocasiones de la inminente finalización del contrato para la revisión de extintores, alarmas y detectores de humo de los edificios municipales. A día de hoy, los nuevos pliegos no han sido tramitados. Algunos funcionarios achacan la situación a las diferencias entre el servicio de Bomberos y la sección de Edificios y Patrimonio, que hasta ahora era la responsable del contrato. La creación, aún en precario, de un área de Prevención dentro de Extinción de Incendios llevó a Edificios a considerar que debía ser Bomberos quien se ocupase de certificar el correcto funcionamiento de las instalaciones de protección contra el fuego de los equipamientos municipales. Desde el parque de Bomberos, se rechazó tal extremo, al entender que excede sus funciones.

Sea como fuese, para el portavoz adjunto del PP, Gerardo Antuña, la responsabilidad en el fiasco es de la Concejalía de Seguridad: «Este grave asunto se une a la larga lista de errores y nefasta gestión a la que el concejal de Seguridad Ciudadana está llevando el área. Estamos ante un concejal que vive permanentemente instalado en la controversia e incapaz de gestionar con solvencia su área», denunció en un comunicado de prensa.

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Antuña insistió en que «no pueden esconderse y no dar explicaciones, no vale el 'no vamos a decir nada'» en un asunto de esta «gravedad» en el que «el tripartito está actuando de forma temeraria, poniendo en riesgo la seguridad de las personas y de los edificios municipales».

Los populares exigieron ayer al equipo de gobierno que «dé la cara, que explique el porqué de esta situación, que aporte datos para tranquilizar a los ciudadanos y desde luego exigimos que se cumpla la normativa y que, de inmediato, se realicen las revisiones de las instalaciones contra incendios en todas los equipamientos municipales, sin excepción».

El edil se preguntó «¿hasta cuándo pretendía el tripartito esconder esta situación?» e insistió en que «no existe justificación alguna ante la gravedad del hecho de que los edificios municipales lleven meses sin pasar la revisión contra incendios».

¿Cuántos? Es difícil de precisar. La revisión y mantenimiento de las instalaciones contra incendios viene regulada en España a través de un decreto de 1993. La norma establece que la instalación y el control de estos equipos debe hacerse por empresas autorizadas. Establece también «un mantenimiento mínimo». Cada tres meses, se deben de comprobar cada detector de humos, probar cada pulsador de alarma y el estado de carga, el peso y la presión de cada extintor. Dada su periodicidad, los sistemas de los edificios municipales llevarán, según cuando hubiesen pasado la anterior, uno, dos o tres ciclos de retraso.

Dos lleva el Carlos Tartiere, según el escrito que registró el club dirigido a la Concejalía de Seguridad Ciudadana, pero la lista de equipamientos que cubría el caducado contrato con Electricidad Llano es demasiado larga para poner fechas en cada extintor o detector de humos. Abarca, por ejemplo, las instalaciones de protección contra el fuego de 56 centro sociales, 46 colegios públicos y escuelas infantiles o edificios tan singulares como los teatros Campoamor y Filarmónica y, además, todas las instalaciones deportivas y oficinas administrativas del Ayuntamiento.

Sin datos

En realidad, como informó ayer este diario, se trata de un contrato extraño. Sucedía a uno anterior y similar de 2009, en el que la contratista, la misma empresa, debía crear una base de datos informática de todas las instalaciones a revisar y sus controles. Cuatro años después, en 2013, los nuevos pliegos exigían otra vez la creación y gestión de una base de datos que, en teoría, ya debía existir.

Los pliegos de 2009 y, también los de 2013, incluían una relación de los edificios a revisar, pero ni un solo dato acerca de cuántos extintores, detectores o alarmas y de qué tipos se incluían en el mantenimiento. Pese a la extensísima lista de edificios, instalaciones, equipamientos, el presupuesto apenas era de 42.343 euros al año y, además, la adjudicataria aún rebajó ese importe de forma notable, al ofrecer una baja del 75% sobre la mano de obra, de más del 50% sobre los materiales y del 41% sobre los precios de reposición.

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