«Si no se rompe el muro, el agua habría arrastrado la casa conmigo dentro»

«Si no se rompe el muro, el agua habría arrastrado la casa conmigo dentro»
Loli Segovia ante las cintas que colocaron los agentes de la Policía Local donde estaba el muro que fue derribado el domingo por el agua . / ALEX PIÑA

Loli Segovia explica que la inundación del barrio de Cataluña, en Trubia, «ocurrió en minutos» | Siete vecinos de la villa cañonera, muy afectada por la tromba de agua del domingo, fueron desalojados de sus casas, llenas de lodo

ROSALÍA AGUDÍN OVIEDO.

«Volví a nacer». Son palabras de Loli Segovia, vecina del barrio de Cataluña, en Trubia. La tromba de agua que cayó sobre la localidad cañonera el domingo por la tarde anegó su vivienda, y un torrente de agua rompió su muro perimetral, inundando también la carretera, que la tornó impracticable. No hizo falta que se desbordase el río, los 43,4 litros por metro cuadrado registrados durante toda la jornada fueron suficientes para sembrar el caos en Trubia, que terminó la jornada del domingo con siete personas desalojadas de sus viviendas, bañadas por el lodo. La mayoría aún no ha podido regresar.

«Todo pasó en cuestión de minutos y si no llega a caer el muro, la corriente habría arrastrado la casa conmigo dentro», aseguró ayer Loli Segovia, aún con el susto en el cuerpo. Consiguió salir de su casa gracias a la ayuda de un vecino. Desde entonces, está en casa de su hermana María Trinidad . «Estaré allí hasta que se arreglen todos los daños causados por las lluvias», dijo.

No fue la única vecina afectada. Otro de los puntos que sufrió el temporal fue la calle San Francisco, muy cercana a Química del Nalón. Seis trubiecos (dos familias) tuvieron que abandonar sus hogares por culpa de un argayo que amenazaba con tirar sus viviendas abajo. Solo dos han pudieron volver ayer a dormir.

Ayer, la jefa del SEIS, Carmen del Prado, recorrió las zonas afectadas para analizar los daños y los trabajadores municipales tuvieron que echar «horas extra» para dejar las vías públicas y las alcantarillas impolutas ante el temor de nuevas lluvias. «Hemos desplazado un equipo de limpieza al barrio de Cataluña y una pala quitará todas las piedras y lodo. Además, los técnicos de Aqualia están haciendo una limpieza de la red de saneamiento», especificó la edil de Infraestructuras y Servicios Básicos, la socialista Ana Rivas.

Esfuerzos calificados por los vecinos como «escasos». Octavio Fuertes, vecino del número 56 de la calle San Francisco, criticó ayer que el Ayuntamiento le había prometido que dos trabajadores municipales le ayudarían a limpiar el barro que había en las zonas exteriores de su casa, tras el argayo en el monte que hay justo encima de su casa: «Es la una de la tarde y por aquí no ha aparecido nadie», lamentó para a renglón seguido urgir una solución al Ayuntamiento.

«Necesitamos que se haga una canalización del camino del Monte Nalón y después se tiene que construir un muro al lado de las viviendas porque en seis años hemos vivido esta situación tres veces», abundó. Ahora, está por ver si la administración local se hace cargo de estas obras.

Este vecino espera al mismo tiempo para que el seguro pague todos los daños originados: «Les hemos llamado pero dicen que no llovió lo suficiente para asumir las reparaciones pero nosotros pelearemos», comentó tras pasar la noche del domingo junto a su pareja en un hotel. «Nosotros queríamos dormir aquí pero los técnicos del Principado nos aconsejaron que abandonásemos la vivienda». Para ayer, su intención era regresar.

A su vecino, Daniel Fernández, ayer no le quedó más remedio que volver a pasar la noche fuera de su casa: «Queremos volver pero no podemos. Los pasillos y habitaciones están llenas de barro y estamos sin luz y sin gas», comentó mientras su esposa era atendida por los sanitarios del centro de salud de Trubia tras sufrir un ataque de ansiedad al ver el estado de la vivienda.

«Salimos con lo puesto al ver que la tierra se movía y entraba todo el agua en casa», recordó con la ropa aún manchada de lodo: «Para volver tendremos que sacar todos los muebles y baldear con agua a presión». No obstante, su mayor preocupación es que el monte se siga moviendo: «Hay tierra suelta al lado de la entrada de mi casa y tememos que haya otro argayo cuando vuelva a llover», lamentó.

Loli Segovia, también, pidió colaboración al Ayuntamiento. «Se tiene que reconstruir el muro que tiró el agua» y mejorar la canalización de la carretera AS-313. «Siempre que llueve con fuerza, el reguero aumenta su caudal pero desde que se ensanchó la carretera que une Grado y Trubia hay más agua porque la canalización se produce por encima nuestro y en los últimos seis meses hemos vivido tres inundaciones», comentó su cuñado.

Los efectivos del servicio de Extinción de Incendios (SEIS) junto a los bomberos voluntarios de Trubia y la Policía Local realizaron un total de quince intervenciones durante toda la tarde del domingo, según apuntaron ayer fuentes de la Concejalía de Seguridad Ciudadana.

Las actuaciones más importantes se registraron en Trubia, donde el agua obligó a cortar la carretera que une la localidad cañonera con los concejos de Quirós, Teverga, Proaza, Santo Adriano o Villanueva durante unas horas; se rescató a una familia que pasaba por su coche por la calle San Francisco; y hubo inundaciones en Química del Nalón. Es más, los bomberos voluntarios de Trubia y la Policía Local trabajaron de forma incansable «hasta las cuatro de la mañana». Ayer, siguieron con las labores de limpieza.

Argayo en Perlín

Las consecuencias de las fuertes lluvias registradas el domingo no solo afectaron a Trubia. La carretera a Perlín desde la iglesia está cortada debido a un argayo. En Bendones se cortaron los accesos por culpa de un árbol caído y en Villarín, el desprendimiento de tierra afectó a un hórreo y a la carretera principal. En Ules y Godos también hubo restricciones de tráfico por la caída de piedras, aunque según apuntaron fuentes municipales la normalidad ha vuelto hasta este punto del concejo.

Por otro lado, los bomberos tuvieron que realizar varias intervenciones por inundaciones en las localidades de Santa Marina de Piedramuelle, Latores y Pedruño y el agua interrumpió el tránsito en la rotonda del barrio de Las Campas.

Más noticias

Temas

Oviedo

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos