El Rotary Club ayuda al Banco de Alimentos con una donación

Miembros del Rotary Club entregaron ayer al Banco de Alimentos una carretilla y estanterías. / P. L.

La organización benéfica recibe una carretilla eléctrica y unas estanterías que ya están en su nuevo almacén de Argame

PAULA CARRELO ARGAME.

Los Rotarios de Oviedo se reunieron ayer en Argame, Morcín, en el que será el nuevo emplazamiento del Banco de Alimentos de Asturias, para hacer entrega de los materiales que han conseguido para la organización benéfica: una carretilla eléctrica -para que los voluntarios no carguen con tantos pesos- y estanterías que pronto instalarán, todo ello con un valor de unos nueve mil euros. Tal y como había previsto el Rotary Club previamente, esta donación ayudará a su «lucha contra el despilfarro de alimentos, contra el hambre y la malnutrición en el Principado de Asturias», y como medio para lograr un cambio positivo en la comunidad.

Otro tipo de cambio es el que está experimentando el propio Banco de Alimentos con esta mudanza a su nuevo almacén en la calle La Fayona del polígono de Argame. Un espacio que ha sido cedido por la Caja Rural y con el que Bernardo Sopeña, presidente de la organización, se muestra conforme. «Reúne unas condiciones muy buenas, aunque el acondicionamiento nos supone un gasto importante, de unos sesenta mil euros. Podría decirse que estamos muy ilusionados pero un poco agobiados».

Cuentan con tener ya allí los doscientos palés de alimentos de larga duración que aún se encuentran en la actual nave, en el polígono Espíritu Santo, en la última semana de agosto. Como consecuencia, ellos y sus proveedores se verán obligados a interrumpir su actividad, pero por poco tiempo. A partir del 21 de agosto los repartos se reanudarán, y con ellos, la carretilla y las estanterías del Rotary comenzarán a ser de utilidad.

Pero el Banco de Alimentos no ha sido el único destinatario de los donativos de los Rotarios. Mediante la venta de lotería de Navidad, la donación de tres mil euros que les hizo el grupo Gadea y la organización de otros actos -como el premio a la Mujer Trabajadora o los premios Paul Harris al presidente de la Ópera de Oviedo, Jaime Martínez, y al periodista José María García- han recaudado fondos para financiar otros proyectos. Han destinado dichos donativos a los desayunos de las Siervas de Jesús, a Mensajeros de la Paz -con una donación de cincuenta mil euros en gafas de la óptica Quesada-, y a la reparación del techo y la iluminación de la iglesia de San Juan Bautista en La Corredoria, barrio en el que también han creado dos aulas para la atención de familias desfavorecidas.

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