La segunda fase del polígono de Olloniego continúa sin salida ocho años después

Vista general de Olloniego II, inaugurado en 2009 con una superficie de 147.000 metros cuadrados. / ALEX PIÑA
Vista general de Olloniego II, inaugurado en 2009 con una superficie de 147.000 metros cuadrados. / ALEX PIÑA

El Ayuntamiento solo ha logrado vender el 14% de las parcelas desde 2009 | La edil Cristina Pontón reconoce que «no hay plan específico» para la zona y los empresarios apuestan por fomentar el alquiler de naves

CECILIA PÉREZ OVIEDO.

La ampliación del polígono industrial de Olloniego-Tudela Agüeria vino de la mano del éxito de su fase I, que fue una apuesta personal del por aquel entonces alcalde, Gabino de Lorenzo, para revitalizar la zona. En 2002 se inauguró con Rodirgo Rato como ministro de Economía. Como anécdota, el alcalde y el ministro llegaron al polígono en autobús urbano. Pronto, la primera fase de esta infraestructura se llenó de vida empresarial con una ocupación del 90%.

Las cifras desencadenaron en un optimismo que derivó en la ampliación del recinto con la proyección de una nueva fase, la II, inaugurada en 2009. Se levantaron 36 parcelas en una superficie de 147.000 metros cuadrados en los que se invirtieron 33 millones de euros, 26 de ellos procedentes de los fondos mineros. En 2010 se sacaron a licitación. Solo se lograron vender cinco, la última transacción se realizó en 2011. Desde hace seis años, la fase II del polígono Olloniego-Tudela Agüeriaa sufre de muerte industrial.

El Ayuntamiento ha sido incapaz de vender alguna de las 31 parcelas que quedan libres en un recinto industrial bien comunicado, ubicado en plena área central asturiana. ¿Qué falla?

«Hay un abandono total que repercute en la economía del pueblo», dicen los vecinos

Para el presidente de la Asociación de Empresarios del Polígono de Olloniego, Diego Villar, la crisis económica que estalló justo en el momento que se inauguró la fase II del polígono tiene la culpa. «Los bancos dejaron de financiar y las empresas optaron por no renovar ni ampliar sus instalaciones», explica.

Y eso que facilidades hubo. Las parcelas salieron a concurso público, a un precio por debajo del de mercado, a 70 euros por metro cuadrado. Además, se facilitó su compra fraccionando el pago. Los interesados abonaban un 25% del precio, a modo de reserva, hasta formalizar la escritura. Una vez obtenida la licencia de actividad se pagaba el 75% restante. Ni con esas se ha logrado sacar adelante la venta de las 31 parcelas. «En dos años y medio que llevamos en el Ayuntamiento solo hemos recibido una llamada interesándose por una parcela pero tampoco llegó a buen puerto», cuenta Cristina Pontón, concejala delegada de Gestión del Patrimonio Municipal.

El presidente de la Asociación de Empresarios del Polígono de Olloniego es más optimista. «Veo salida, al menos, al 50% de esas parcelas», pero para ello, incide, «se necesita implicarse más y lograr financiación porque la imagen que está dando no es la que queremos. Nosotros deseamos que la fase II esté operativa cuanto antes».

Los deseos, en este caso, no son órdenes para el Ayuntamiento. Desde el área de Patrimonio Municipal reconocen que a día de hoy «no hay ningún plan preestablecido» para sacar adelante estas parcelas, en palabras de la edil Cristina Pontón, quien no descarta que «haya que plantearse sacar una parte a licitación».

De ello se habló en el Plan Estrategia Oviedo 2025, el documento que define los pasos que debe de dar el municipio en la próxima década y que presentó el alcalde, Wenceslao López, el pasado mes de marzo. En el proyecto se recoge la necesidad de dinamizar las 25,5 hectáreas que «permanecen libres». Por aquel entonces, se aseguró que las medidas tendrían presupuesto a partir de 2018. Sin embargo, las cuentas municipales para el año que entra, no recogen ni una sola partida para Olloniego II. Lo admiten desde el área de la Concejalía de Economía y añaden, además, «que no es una prioridad».

No lo ven del mismo modo los vecinos de la zona. «Hay un abandono total que repercute en la economía del pueblo», se lamenta Mario Fernández, presidente de la Asociación de Vecinos de Tudela Agüeria. «Al no haber actividad industrial no hay comercios, no hay vida y eso que está bien comunicado con las cuencas, con León. Tenemos tren, autobús pero esto se muere».

Uno de los últimos proyectos diseñados para dinamizar la zona fue el anuncio hecho por el concejal de Festejos, Roberto Sánchez Ramos, durante la pasada edición de la feria de La Ascensión: la creación de un recinto ferial cubierto.

Desde hace dos años, la feria caballar de La Ascensión, se celebra en Olloniego, en una parcela de la fase II del polígono. Sánchez Ramos se comprometió a resevar 4.000 metros cuadrados de los 25.000 que conforman esta parte del polígono para la construcción de un recinto ganadero cubierto. La redacción del proyecto se adjudicó a la empresa Estudios, Gestión y Servicios Agrarios. Deberá entregarlo «durante el primer trimestre del próximo año», confirmaron fuentes de la Concejalía que lidera Roberto Sánchez Ramos.

Sin embargo, ni los empresarios que conforman el polígono ni los vecinos de la zona tienen conocimiento de este proyecto. «No nos han dicho nada porque lo único que han hecho para la feria de La Ascensión, hasta ahora, han sido chapuzas, una trampa que consistió en echar grava al suelo y nada más», se lamenta Mario Fernández, de la asociación de vecinos de Tudela Agüeria. Tampoco conoce el proyecto el presidente de la Asociación de Empresarios del Polígono de Olloniego que defienden la iniciativa como «algo ideal» pero «no nos consta nada, de momento», afirma su presidente, Diego Villar cuyo objetivo, más allá de la construcción de un recinto ferial en condiciones, pasa por «poner en conocimiento de todo el mundo que tenemos un polígono con una ubicación muy buena con parcelas disponibles».

Apuesta por el alquiler

Una disponibilidad que no tiene que estar supeditada a la venta. Lo explica Nacho Iglesias, director de Desarrollo Comercial de la Cámara de Comercio de Oviedo. Esta institución es el único caso de éxito establecido en la Fase II del polígono de Olloniego con su Vivero Empresarial. Cuentan con diez naves de 250 metros cada una y «todas están ocupadas», advierte Iglesias. Su éxito radica en el concepto para el que fueron creadas. «Son naves pequeñas acondicionadas para iniciar una actividad empresarial sin falta de realizar ningún tipo de inversión», explican desde la Cámara de Comercio. «Los empresarios pagan 500 euros al mes y eso facilita mucho la entrada», argumenta Nacho Iglesias. Tanto, que desde que el Vivero Empresarial se instaló en esta Fase II del polígono, en 2009. «Solo tardamos tres años en llenar las aves. El primer año ya estábamos al 50% de ocupación», explica.

Es un caso de éxito pero Nacho Iglesias reconoce que «no tengo la receta» para exportarlo al resto de parcelas. Sin embargo, ofrece una pista. «Existe una gran demanda de naves de pequeño tamaño para poner a disposición de las empresas que empiezan. Sacar adelante un proyecto, en régimen de alquiler, similar al que tenemos en la Cámara de Comercio, podría servir para revitalizar este área industrial», defiende Nacho Iglesias.

Mientras llega y no, la Fase II del polígono de Olloniego sigue esperando a su propio desfibrilador económico para evita su 'muerte industrial'

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