Sidra y queso saben a beso

Una imagen de los puestos de Quiero Qesarte. / PIÑA
Una imagen de los puestos de Quiero Qesarte. / PIÑA

El bulevar de la Sidra de Gascona acoge la cuarta edición de la feria Quiero Quesarte | Las cazuelas de requesón dulces y saladas fueron un éxito y los ovetenses aprovecharon la ocasión para conocer la historia de las queserías

ROSALÍA AGUDÍN OVIEDO.

A cada queso su vino y también su sidra. El bulevar de la sidra de Gascona acogió ayer la cuarta edición de la feria 'Quiero Quesarte' que aglutinó a dieciocho artesanos. Entre ellos estaba Isaura Souza. Regenta la quesería Ovín y también es la presidenta de la Asociación de Queseros Artesanos de Asturias. La mañana del domingo la aprovechó para promocionar sus productos y también para sacar fotos de los ovetenses mientras degustaban las cazuelas con queso.

En esta ocasión no se elaboró la tradicional 'fondue' sino que se sirvieron dos requesones. Uno acompañado de miel y otro con picatostes, jamón y perejil. Esta mezcla conquistó el paladar de los ovetenses y el sentir general fue que estaba muy rico. Es más, alguno se animó a repetir para acompañar a la botella de sidra que habían adquirido en una de las sidrerías del bulevar mientras veían como el tiempo variaba. A ratos llovía a chuzos y en otros lucía el Sol.

Pero esta jornada no solo servía para catar los ochenta tipos de quesos que hay en Asturias, sino también para conocer la historia de las queserías. La de Manuel Collera tiene sus orígenes en 1940. Su padre montó esta empresa en medio de la localidad llanisca de Vidigado y hasta ella iban cada día los niños de la localidad. Esta factoría estaba situada al lado del colegio y los más pequeños de la casa aprovechaban el recreo para catar recortes que sobraban tras prensar las piezas. Ahora es su hijo el que está al frente de esta quesería. Produce « 15.000 kilogramos» de queso Vidiago al año y apunta que no solo los asturianos caen rendidos a su sabor. También, los madrileños. La forma de elaborar el queso continúa siendo «artesanal» y Collera sigue aplicando los trucos que le enseñó su padre: «Aprendí el oficio con él y aquí sigo», señalaba ayer entre venta y venta.

También es un negocio familiar la quesería Ca Sanchu. Su especialidad es Afuega'l pitu y tiene su base en la localidad moscona de Ambas. Allí trabaja Xel Díaz y explica que los orígenes artesanos que sus suegros aplicaban hace unos años se siguen manteniendo: «La elaboración es de tipo artesano y dependiendo de la época del año en la que estemos el queso es diferente», añadió. Asimismo, explicó que la feria 'Quiero Quesarte' sirve para promocionar sus productos y para debatir con el resto de expositores sobre la situación del sector.

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