«Siempre actué con transparencia», se defiende el ingeniero acusado de desfalco

«Siempre actué con transparencia», se defiende el ingeniero acusado de desfalco
El ingeniero, entrando a los juzgados. / LORENZANA

La acusación mantiene que empleó una tarjeta de empresa para gastos personales y que perjudicó a la firma con su mala gestión

J. C. A. OVIEDO.

«Ratifico las palabras de mi abogada. Siempre me he comportado con total transparencia y he sido un fiel represente de la empresa. Muchas gracias al tribunal». Con este alegato, el ingeniero ovetense acusado de apropiación indebida y administración desleal, puso punto final al juicio en el que se le juzga por su gestión como representante legal en Colombia de la empresa Oca Construcciones y Proyectos. El juicio quedó visto para sentencia.

Ayer, durante la última sesión de la vista, la defensa del acusado prescindió de las declaraciones de dos de sus testigos y pidió la libre absolución para el ingeniero. Algo que atacó duramente el letrado de la acusación particular especulando con que los ponentes «eran dos amigos que iban a hablar bien de él».

La Fiscalía mantuvo en su calificación definitiva las penas que pedía antes de la vista. Dos años y nueve meses de prisión por apropiación indebida y dos años y seis meses por el delito de administración desleal. Asimismo, le pide el pago de los 66.000 euros en litigo por los que se inició el proceso tras el fin del contrato del trabajador con la constructora que acabó por liquidar su filial colombiana, en quiebra técnica.

El procesado, sostuvo la acusación, «era la única persona de la empresa con una tarjeta que, además, nunca se aprobó por el consejo de administración». Supuestamente, con esa tarjeta financiaba un alto tren de vida en el que se incluye el apartamento, un coche de alta gama y el acceso a un elitista club de tenis para hacer contactos, -el acusado no practica este deporte- «pero que nunca reportó beneficios a la empresa». «Aunque la cantidad parece modesta, 66.000 euros, no iniciaríamos una gravosa causa penal si no advirtiéramos la comisión de delito», se explayó el abogado de la firma, Nader Subh.

También está en manos del tribunal decidir sobre si el acusado actuó de mala fe al solicitar un crédito de un millón de dólares, fue descuidado al no pedir la devolución de impuestos a la hacienda colombiana o incurrió en sobrecostes de personal.

La abogada del acusado, Margarita Montes, cargó contra el fuste de las pruebas presentadas. «En un proceso penal, pesa la presunción de inocencia y la carga probatoria recae en la acusación», recordó antes de afirmar que la empresa guarda documentación que no ha sido mostrada en el juicio. Según ella, «la empresa no ha aportado los extractos de esa tarjeta». También recordó sentencias firmes de lo social que dan la razón a su defendido por las cantidades que ahora reclama la empresa ante la Sala Tercera de la Audiencia Provincial. Un proceso que siguen viendo como una «venganza» contra un extrabajador.

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