«Tardamos una hora en aparcar»

Colas a la entrada al aparcamiento del Hospital. /Álex Piña
Colas a la entrada al aparcamiento del Hospital. / Álex Piña

Usuarios y profesionales del HUCA opinan acerca del estacionamiento

J. C. A.Oviedo.

«Es una gaita. Lo sé por lo que me dicen los médicos, pero para los usarios no está tan mal». Con estas palabras de María Martínez se podría resumir el servicio de aparcamiento que brinda el Hospital Universitario Central de Asturias a profesionales y pacientes. Para unos, un quebradero de cabeza sin alternativas de transporte público y, para otros, un aparcamiento al uso.

Noelia Fragoso, profesional que trabaja en el HUCA, explicaba a la salida de su turno que «si entras en el turno de las ocho de la mañana tienes que estar 45 minutos ouna hora haciendo cola para no pagar. Si no llegas, pagas. Lo peor es el cambio de turno. Pero, por ejemplo, a las tres quedan plazas cuando no entra nadie a trabajar».

El pasado lunes, el gerente de Gispasa, Alonso de Carlos Muñoz, compareció en comisión en la Junta General para explicar que existen 525 plazas gratuitas para los trabajadores cuando estos son 5.500. «Hemos recibido quejas por escrito de algunos de ellos», sentenció. Además, aclaró que a las obras de entrada, ahora paradas por no tener licencia municipal, «les queda una semana».

Sin embargo, dos usuarios, SheilaGarcía y David Sánchez, afirmaron que «comparado con el viejo HUCA, los accesos y el aparcamiento son mucho mejores. Venimos de Gijón y entras perfectamente desde la autopista y encuentras aparcamiento sin problemas». Esta pareja, sin embargo, se solidariza con los trabajadores. «Estaría bien que fuera gratuito para ellos, no tiene mucho sentido que pagues por ir a trabajar», opinaron.

El coste de los bonos para el personal médico y auxiliar del centro hospitalario asciende a 35 euros mensuales, por 22 entradas al aparcamiento. «La realidad es que se puede mejorar el servicio, a nivel general, no solo en lo que son los aparcamientos», afirma una médico que prefiere no dar su nombre.

Otra pareja que visitaba el centro abundaba en el sentir general acerca de la dotación. «Como usuario es cómodo. Es un aparcamientio normal, aunque a veces se queda pequeño», dijo Rubén Suárez. Marisol González lo explicó así: «Los trabajadores están negros, están tres cuartos de hora para poder aparcar».

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