Modesta se despide de la moda

Marta Nanclares con uno de los vestidos que queda por vender y abajo, Modesta Fernández con Emilio Sagi. / ALEX PIÑA. / E.C.
Marta Nanclares con uno de los vestidos que queda por vender y abajo, Modesta Fernández con Emilio Sagi. / ALEX PIÑA. / E.C.

La mítica boutique de la ovetense calle San Francisco cerrará dentro de dos meses | La historia de esta tienda la comenzó a escribir Modesta Fernández hace 46 años y ahora lleva las riendas su nieta Marta Nanclares

ROSALÍA AGUDÍN OVIEDO.

Modesta se empiezan a vaciar. La mítica boutique de la calle San Francisco, símbolo de calidad y estilo durante casi medio siglo en Oviedo, cerrará sus puertas dentro de dos meses. Lo hará un año después del fallecimiento de su fundadora, Modesta Fernández, y de la jubilación de su hija, Mari Carmen. La encargada de colgar el cartel de 'liquidación por cierre' es Marta Nanclares, nieta de la creadora de Modesta. Aunque «triste», asegura que «son decisiones que hay que tomar en la vida».

Modesta cierra y pasa a formar parte de la historia de Oviedo: 46 años volcada en la moda, volcada en vestir a las ovetenses con las mejores firmas. Sus puertas abrieron en 1972, cuando la moda pret-a-porter comenzó a triunfar. Modesta empezó a viajar a las principales capitales de la moda y contactó con vendedores de grandes diseñadores, como Valentino y Dior. En Milán vio la primera colección de Franco Moschino y se enamoró de ella. Tanto le gustó que la adquirió y la vendió en su tienda de la calle San Francisco: «Mi abuela siempre fue una visionaria. Ella captaba las tendencias cuando compraba la ropa y después estas prendas gustaban», añade Nanclares.

Previamente, Modesta se dedicaba a confeccionar faldas, abrigos e incluso vestidos de novia en un taller de la calle Cabo Noval. Tras su cierre en los años setenta, seguía diseñando modelos para las futuras esposas en la boutique. Amaba la costura y «llegó a comprar patrones de grandes diseñadores como Balenciaga o Dior», después estos diseños los vendía entre las ovetenses, apunta Nanclares, que atiende a este diario detrás de la mesa con un cristal ovalado que preside la entrada del establecimiento desde hace más de cuatro décadas.

La decoración de la boutique poco ha cambiado durante estos años. Fue obra del arquitecto madrileño Dier y durante este medio siglo solo han hecho dos reformas: «Cambiamos la moqueta y quitamos la tela amarilla de las paredes y las pintamos de blanco», detalla Nanclares. Una estética, que al igual que los diseños, siempre ha llamado la atención: «Han venido hasta aquí arquitectos madrileños para sacar fotos a las vitrinas y después las publicaron en una revista».

Agradecimiento a las clientas

Nanclares solo tiene palabras de agradecimiento a las clientas de toda la vida. Dice que muchas sienten «pena» al enterarse que dentro de dos meses esta boutique cerrará sus puertas para siempre. Sin embargo, en sus armarios seguirán estando las prendas con las que Modesta Fernández triunfó e hizo 'triunfar' a muchas de ellas.

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Oviedo, Moda

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