Los últimos siete mil bollos de la SOF

La sociedad cumple con el tradicional y multitudinario reparto en el Campo de San Francisco

CECILIA PÉREZ OVIEDO.

No hubo carbayón que no mirara al cielo en el Campo de San Francisco mientras disfrutaba del bollo preñao de San Mateo. La amenaza de lluvia pendía sobre el día grande de las fiestas, en una jornada que comenzó a las diez de la mañana en la plaza de España. La Sociedad Ovetense de Festejos cumplió con la tradición y repartió sus últimos siete mil bollos, los últimos porque la SOF está condenada a desaparecer. No obstante, el director de la SOF, Javier Batalla, se mostró confiado. Dice que el Ayuntamiento resolverá el futuro de los festejos.

Ayer, para cerrar la tradición, hubo una novedad. Junto a los bollos, distribuyó otras tantas botellas de vino y por vez primera, los socios menores de edad recibieron refrescos. «Los padres nos llevaban años demandándolo», explicó Batalla.

Pero la mayor preocupación de los ovetenses ayer era otra: la lluvia. «Vamos a tener que comerlo rápido porque dicen que a las tres empieza a llover», no erró en sus cálculos Josefina Vega que para quien el de ayer era «un día para disfrutar todos juntos en familia».

Más «escéptico» respecto a la lluvia se mostró Javi Ezquerra. «De todas maneras tenemos un plan 'b' por si llueve: irnos todos a casa o de cafeterías», apuntó. La familia Ezquerra lleva tres años disfrutando del bollo de San Mateo junto a los Pérez y los Rodríguez. «Somos amigos del colegio de nuestros hijos y desde que empezaron en el Baudilio Arce siempre nos reunimos para comer el bollo en el Campo», explicó Esther Ortega.

No fueron los únicos que han hecho del bollo de San Mateo una tradición. La familia Alonso les ganó por goleada. «Desde hace treinta años siempre nos ponemos a comer el bollo bajo el mismo árbol. El año pasado ya nos sacasteis en EL COMERCIO», apuntó el patriarca familiar. Para lograr mantener durante tres décadas el mismo sitio, la familia Alonso tiene su truco particular. «Yo me vengo a las once de la mañana para coger el sitio», explicó Ángel Bulnes. Extremeño de nacimiento, de Badajoz para más señas, y asturiano de corazón es el encargado de la logística de esta familia. En su mantel no faltaron los bollo preñaos, las tortillas y empanadas. Por tener tienen hasta su propio Mateín. El pequeño Mateo Fernández, de siete años, disfrutó de un día de fiesta que él mismo definió como «guay». El año que viene prometieron regresar: se despidieron con un «hasta el próximo San Mateo».

Incondicionales del Campo de San Francisco también lo son los Gómez, unos profesionales de estos menesteres del bollo preñao hasta el punto, de que entre sus pertenencias no faltó ni una mesa plegable ni sus correspondientes sillas. «Este es el día grande de los ovetenses, es una época perfecta para juntarse la familia», señaló Manuel Gómez.

Lucía González y Olga Grudko también vivieron San Mateo, eso sí, «sin bollo de chorizo». Su religión musulmana les impidió disfrutar del embutido pero no del día de fiesta. «Traemos ensaladilla, tortilla y pizzas. Todo casero», puntualizó Grudko.

En la mesa de Alicia García y Valentina Rodrígue, junto a las casetas del Bombé, a las dos de la tarde no quedaba ni rastro del bollo preñao, ni de la empanada o las croquetas que se llevaron. «Solo nos queda el mojito», rió Valentina.

Cambios

El de ayer fue el último reparto de bollo de la Sociedad Ovetense de Festejos tal como está concebida a día de hoy. Debe resolver su situación para dar cumplimiento a la Ley de Racionalización de la Administración Local que impide a los ayuntamientos colaborar con entidades privadas.

En este sentido, el director de la SOF, Javier Batalla, aseguró que tiene puesta toda «la confianza» en el actual equipo de gobierno para que «resuelva» esta situación para volver a disfrutar del reparto del bollo y las fiestas mateínas el próximo año. «No tenemos duda de que el actual gobierno dará la salida administrativa que corresponde a una institución con setenta años de historia sirviendo a los principales protagonistas que fueron, son y serán los ciudadanos de Oviedo», puntualizó el director de la entidad, durante el reparto del bollo, en la plaza de España.

Javier Batalla también agradeció la labor que están desempeñando los cuerpos y fuerzas de seguridad para velar por la integridad de los festejos. «Su papel ha sido crucial», incidió. Batalla también alabó al actual delegado de gobierno, Gabino de Lorenzo, por su «apuesta clara» por la Policía. «Ha estado a la altura de las circunstancias», sentenció el director de la SOF.

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