Uría, 58 se destapa tras el incendio

La fachada, de color blanco, ya está a la vista de todos. / FOTOS: MARIOS ROJAS
La fachada, de color blanco, ya está a la vista de todos. / FOTOS: MARIOS ROJAS

Los operarios retiran los andamios de la parte exterior la restauración del edificio | La fachada del edificio catalogado es idéntica a la de antes del siniestro, pero cambia el color de la pintura: del anaranjad al blanco

ROSALÍA AGUDÍN OVIEDO.

El reloj marcaba las cuatro de la tarde cuando los operarios retiraron los andamios y la lona que ocultaba al edificio 58 de la calle Uría, devorado por las llamas el 7 de abril de 2016 y en cuyas labores de extinción falleció el bombero Eloy Palacio y resultó herido su compañero Juan Carlos Fernández Granda. Desde ayer, la 'nueva' fachada ya no es un secreto y atrás quedan las imágenes que muchos ovetenses tiene aún grabadas en su memoria, las de las llamas consumiéndolo.

Las diferencias son pocas. Cambia el color de la pintura. Antes era anaranjada y ahora es blanca. Las ventanas también son diferentes, ahora no están divididas y tienen apertura batiente. El resto está exactamente igual. Como antes del fatídico 7 de abril. Pero los ovetenses no olvidan. Más de uno recordó ayer mientras se destapaba la fachada que «durante el incendio murió un bombero». «¡Qué pena!».

La restauración de la fachada no ha sido sencilla. Se trata de un edificio protegido por la máxima distinción que concede el Principado. Por esta razón, han tenido que mantener la misma estructura, pero se tuvo que desmontar la parte de arriba para su reconstrucción, ya que se encontraba en muy mal estado. Antes de retirar cada una de las piezas se realizó una fotogramatería con mil imágenes para que después la empresa constructora elaborase unos cantos igual a los que ya había. Ahora, la fachada recupera la lucidez proyectada por Miguel de la Guardia.

El arquitecto Francisco Guisasola explicó que las obras van a buen ritmo y esperan acabarlas antes de tiempo: «Desde el principio habíamos dicho que los dueños comerían el turrón en su casa, pero ahora creemos que entregaremos el edificio en noviembre. En estos meses remataremos algunos detalles que nos faltan y haremos los techos». Además, el precio inicial de obra se ha encarecido un 4% por una buena razón: «El edificio es 'passivhous'. Es decir el gasto energético va a ser muy bajo, ya que está muy bien aislado», comentó. A pesar de que el hermetismo ya está hecho, aún no han obtenido el certificado. Esperan tenerlo en los próximos días, pero antes los datos deben de ser enviados a Alemania y analizados por un experto en esta materia.

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