«No vale meter miedo con el alcohol»

Madres del Poeta Ángel González y Marisa Ponga escuchan a Orlando Menéndez. / HUGO ÁLVAREZ
Madres del Poeta Ángel González y Marisa Ponga escuchan a Orlando Menéndez. / HUGO ÁLVAREZ

Padres de La Corredoria aprenden cómo concienciar a sus hijos sobre adicciones | Orlando Menéndez, técnico del Plan de Drogas, explica a los progenitores la importancia de ser una «referencia»

D. LUMBRERAS OVIEDO.

En el colegio Poeta Ángel González, de La Corredoria, nueve padres y madres aprendieron ayer cómo comunicarse con sus hijos de 9 a 13 años y ponerles límites para prevenir adicciones, dentro del curso de concienciación del Plan de Drogas, llamado Moneo.

«No nos vale exagerar, ni mentir, ni meter medio. Entonces, dejas de ser una referencia, y me interesa ser una referencia para mi hijo. Que no se vaya a otro lado en el que no sepa dónde está». Esta fue una de las ideas clave que Orlando Menéndez, técnico del plan, transmitió a los padres durante la charla.

Menéndez enseñó a los progenitores que, pese a la natural reacción de enfadarse al principio, lo mejor es «abrir la orejas» si uno quiere enterarse de lo que le pasa a su hijo: «Es mejor saber que no saber, aunque nos fastidie. Luego vendrá el castigo». Además, hay que «adaptar la información a lo que él sepa. A estas edades, alcohol y tabaco, no crearles curiosidad hablando de cosas que ni conocen».

Los padres son un ejemplo de conducta, para lo bueno y para lo malo. Por ello, los animó a huir de la manida frase 'haz lo que yo digo y lo que yo hago'. Eso no significa que haya que cortar del todo el consumo de bebida, pero sí «no llegar a casa a cuatro patas, o que nos vean coger el coche». Ya en un tono más distendido, recomendó «avisar a las abuelas» para que no se chiven a sus nietos sobre lo que sus padres bebían de jóvenes.

A sus 50 años, Menéndez recordó que antes el consumo de alcohol en menores se veía normal, pero «para un crío siempre es malo beber». «Lo ideal sería empezar con 21 años por el desarrollo psicosomático. Lo legal es 18. Sin embargo, la edad media de inicio no llega a 14 años», informó a unos sorprendidos padres.

«Es una experiencia muy positiva, da pautas sobre cómo comunicarnos con nuestros hijos», valoró Laura Pérez. Ahora falta aplicarlas, sobre todo para que su hija no siga sus pasos y fume: «En ello estoy. Me quedo con enfocarlo como una adicción». Quedó asimismo contento Manuel Fernández, que «intentará ser un referente para el niño, que te pregunte a ti y no a los demás».

Asistió también como espectadora la concejala de Atención a las Personas, Marisa Ponga, que quiere que vayan allí más padres y menos madres. Y recordó cómo antes los niños tomaban alcohol sin melindres: «Somos la generación de la Quina Santa Catalina, te lo daban con galletas, y coñac cuando estabas enfermo. En el instituto te vendían cerveza. Era muy 'heavy'».

Más programas

El curso pasado el Plan de Drogas, que funciona en colaboración con Proyecto Hombre, organizó 19 ediciones de sus tres programas de prevención en 40 centros educativos distintos. En total, se beneficiaron de ellos 5.051 estudiantes.

Más en concreto, se celebraron 10 ediciones del programa Moneo para 177 personas, 8 de Juego de Llaves (diez sesiones para familias con chavales de 12 a 16 años) y una de Prevención Selectiva a Tiempo, con siete mujeres de familias con adolescentes en riesgo.

Temas

Oviedo

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos