Luz verde para adecuar el nuevo destacamento de la Policía en Trubia

Fernández y Rivas durante la comparecencia. / ALEX PIÑA

El local donde se ubicará la nueva dotación fue adquirido en el año 2000 por el Ayuntamiento pero salió a la luz con el último inventario patrimonial

JUAN CARLOS ABAD OVIEDO.

La historia que protagonizaban en Trubia una servicio errante, una demanda policial y vecinal, y una asociación cultural que ocupaba un local de propiedad municipal de manera «irregular y precaria», bajará el telón en los próximos meses cuando el destacamento de la Policía Local, que atiende la parroquia, comiese a trabajar en sus nuevas dependencias.

Ayer, la concejala de Infraestructuras, Ana Rivas, y el edil de Seguridad Ciudadana, Ricardo Fernández, anunciaron que el Ayuntamiento ha dado luz verde al concurso de licitación para las obras de adecuación del nuevo puesto policial de Trubia. El presupuesto de la obra asciende a 127.000 euros. Ambos agradecieron a Iván Álvarez, concejal responsable de Interior, el trabajo realizado por el servicio de Gestión de Patrimonio para optimizar los recursos municipales.

En otras palabras, al realizar el inventario aprobado en el penúltimo Pleno, salió a la luz un local sito en la calle Celestino Zuazua de Trubia, y que el Ayuntamiento había adquirido en el año 2.000 a raíz de una promoción inmobiliaria. Dicho local, de 150 metros cuadrados, se cedió a una asociación cultural de la localidad armera «de manera irregular -por parte del municipio- y fue ocupada en precario -por la asociación», explicó Rivas. No medió contrato ni quedó registro alguno en las oficinas consistoriales.

Descubierto el inmueble, el Ayuntamiento puede ahora poner fin a una demanda vecinal y de los propios agentes. Y, para empezar, dejar de pagar un alquiler de 5.800 euros anuales en la calle Suárez Inclán para un local que cuenta con barreras arquitectónicas y que no tiene garaje para guardar los coches de la Policía. «Con los vehículos, tenemos que estar de prestado», explicó el concejal de Seguridad. Antes, los agentes habían estado en lo que hoy es el centro de salud y ocupó dependencias en el Casino.

Hecho el desalojo en colaboración con la asociación, la nueva ocupación de la nave por los siete agentes del destacamento trubieco tendrá que esperar lo que dure el concurso de licitación y los dos meses de obras en «un local en barbecho». La nueva comisaría contará con sala de atención al público, sala de recepción y otra de reuniones, vestuarios masculinos y femeninos y garaje. Así como lo esencial en un equipamiento policial, como equipos de comunicaciones y puertas blindadas. Rivas se congratuló de poder «desenmarañar un asunto más, para poner la licitación en marcha» y de que la comisaría sea una «realidad».

Fernández coincidió en que el equipo de gobierno ha pasado «del proyecto a la realidad» sin centrarse solamente en los problemas del núcleo urbano de Oviedo. La dotación en Trubia «encarna el espíritu de lo que es la policía de proximidad. Son agentes que prestan un servicio cotidiano en mediación de conflictos y control» para una población que asciende a 2.000 ciudadanos.

Seguridad en Tudela Veguín

Los mismos problemas que existían con la policía en Trubia, existen con el destacamento de tres agentes que la Policía Municipal tiene en Olloniego. Pero cuya solución queda supeditada a la obtención de «unas instalaciones» porque «las actuales también presentan barreras arquitectónicas», según explicó Fernández.

Además, el responsable de Seguridad Ciudadana mantuvo el miércoles en Tudela Veguín una reunión a la que también acudió el responsable de la Policía y agentes que prestan servicio allí, para atajar el problema de seguridad ciudadana denunciado por los vecinos tras el asalto a la biblioteca y el atraco al estanco de la semana pasada. Fernández dijo «escuchar a los vecinos» y «coordinarse con la Guardia Civil» así como abrir líneas de trabajo con «la concejalía de Atención a las Personas para solucionar un problema no solo policial sino de otra índole».

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