Versos por encargo en Porlier

Las colas fueron constantes entre las 19 y las 22 horas. / MARIO ROJAS
Las colas fueron constantes entre las 19 y las 22 horas. / MARIO ROJAS

El autor madrileño Pablo Urizal regala versos salidos de su máquina de escribir | Se trata de uno de los cinco eventos al aire libre organizados por la Red de Bibliotecas para promover el interés por la lectura y la escritura

PAULA CARRELO OVIEDO.

Palabras tan variopintas como 'etípite', 'curry' o 'gato' llenaban ayer de poesía la plaza Porlier y su atardecer. Poco después de las siete -hora de inicio- ya eran más de doce las personas que esperaban los versos del escritor madrileño Pablo Urizal. Este autor de 23 años fue precoz en las letras. Comenzó con la poesía al tiempo que aprendió a escribir y, poco después, en Primaria, le escribió un poema a su madre. Al no creer su autoría, la madre preguntó al profesor, que confirmó las sospechas: el niño era poeta.

Hace dos años Urizal publicó por su cuenta un primer trabajo llamado 'Hilo rojo', y este año ha hecho lo mismo con 'Tiempos de ida'. No se detiene y ya prepara tres proyectos más: Un poemario en solitario; otro con un amigo, en el que explorarán poesía y fotografía analógica; y, finalmente, un trabajo con la diseñadora B. E. Fernández, en el que poeta e ilustradora se inspirarán bidireccionalmente. También colabora con la editorial Espasa como presentador de eventos.

Las estrofas personalizadas a pie de calle, con una máquina de escribir entre las manos, no son nada nuevo, sino un movimiento global que ya ha llegado hasta Los Ángeles, Berlín o París. Hasta Oviedo lo trae el propio Urizal quien, todos los domingos desde hace tres años, escribe versos en la plaza del Cascorro en El Rastro de Madrid. «Nunca me quedo en blanco», confiesa.

La poesía de la calle «no es mía», dice, sino de la persona que se la pide: «Solo soy el canal». Sin embargo, la de puertas para adentro, «es yo, es sangre, son sombras... Otra manera de ser sincero».

Además de Lorca, tres autores inspiran a Urizal: Suso Sudón, «que es como mi padre»; Vicente Drü, cuya obra lamenta sea tan poco conocida; y Óscar García Sierra, «que no se parece a nada».

De su mundo de letras, Urizal reconoce que es «difícil» vivir, «es una cuestión de trabajo constante, a pesar de que el movimiento de la poesía parece haber estallado». Por lo tanto, iniciativas como esta, organizada por la Red municipal de Bibliotecas, «ayudan mucho». «Que te llamen a ti y no a otra persona, alegra», dice el poeta.

Como no podía ser de otra manera, Chelo Veiga, la nueva coordinadora de Bibliotecas, acompañó al joven autor al que conoció gracias a la Asociación Profesional de Especialistas en Información (APEI), en unas jornadas. Veiga alagaba a su invitado definiéndole como «un genio» y «un espíritu creativo» al que «trajimos en la primera oportunidad que tuvimos».

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