Un viaje para repartir sonrisas

Los payasos Jano y Santi, con Alexer y Yazum, durante el espectáculo. / ALEX PIÑA
Los payasos Jano y Santi, con Alexer y Yazum, durante el espectáculo. / ALEX PIÑA

Los artistas Jano y Santi, de Payasos sin Fronteras, visitan a los niños en en HUCA | Los malabares, platos chinos y juegos con una escalera conquistan a los pequeños ingresados en el hospital regional

ROSALÍA AGUDÍN OVIEDO.

«¿Dónde están los payasos?» Esta fue una de las frases más repetidas ayer en el área Pediátrica del Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) a la hora de la merienda. Tras la leche, las galletas y el yogurt, los niños ingresados tenían una cita con Payasos sin Fronteras. A pesar de que los artistas Jano y Santi eran los encargados del hilo conductor del espectáculo, algunos niños tomaron el protagonismo, como Yazim y Nora.

El primero de estos pequeños tiene alma de artista y no lo oculta. Ya ha elegido un nombre para subirse a un escenario, 'Luigi', y no le da vergüenza hablar en público. Es más, aprovechó la ocasión para realizar su propio truco de magia. Se subió al porta suero sin perder el equilibrio a pesar de las ruedas. Algunos de los presentes tenían miedo de que el malabar no le saliese bien y le rogaron que «si se caía, avisase». No hizo falta. Acabó la artimaña sin incidentes y arrancó un fuerte aplauso del público.

A su vera era Nora Martínez la que observaba con atención cada movimiento. Es bastante tímida y cuando el payaso Jano se acercó a preguntarle cómo se llamaba, ella le respondió en un tono muy bajo. Eso creó una pequeña confusión que se resolvió a los pocos segundos: «Me llamo Nora. N-O-R-A», y no 'Aminora', como había entendido él.

Una vez aclarado, la pequeña hizo de las suyas delante del medio centenar de asistentes del espectáculo. Cogió el plato chino que le dio el payaso Jano y lo giró durante un ratín. Una vez acabada la actuación, confesó que se lo había pasado en grande Jano y Santi, ya que se «había reído mucho».

Pero los Payasos sin Fronteras no solo sacan carcajadas a los niños ingresados en el HUCA. Esta organización se constituyó hace diecinueve años y en lo que va de año ya han hecho dieciséis actuaciones recorriendo de España: «Nosotros viajamos por los hospitales y repartimos una cosa muy bonita: sonrisas», explicó la responsable del programa Roser Vila durante la actuación. A renglón seguido añadió que «las risas no curan enfermedades, pero hacen olvidar los problemas durante un rato».

Y este objetivo lo consiguieron con la gorra. Tanto, que Andrés Vaquero no paró de reír durante la actuación. Tras el espectáculo confesó que lo que más le gustó fue el número de las escaleras. En ellas, el mago Jano jugó con unos peldaños de madera y hacía que caía encima de ellos y se hacía daño.

Una vez que los payasos guardaron sus bártulos, los pequeños volvieron a sus habitaciones con tres regalos: una nariz de payaso, una mochila y un cuento. Durante la cena recordaron algunos de los chistes que les habían contado.

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