Una víctima de los Sandulache alertó a través de una servilleta a un agente del aeropuerto de que viajaba obligada

Una víctima de los Sandulache alertó a través de una servilleta a un agente del aeropuerto de que viajaba obligada
Piña

Las familias de varias de las mujeres explotadas denunciaron su desaparición en Rumanía

EUROPA PRESS

Una denuncia anónima en la Eeb de la Policía en febrero de 2012 y una segunda denuncia recibida poco tiempo después desde Rumanía, efectuada por una chica que en la que se hablaba del domicilio de Oviedo en el que vivían las mujeres explotadas, dieron pie al inicio de las investigaciones que han permitido sentar en el banquillo a los cabecillas del clan Sandulache.

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Así lo ha explicado uno de los agentes de la Policía Nacional que dirigió las investigaciones y que este jueves ha abierto las declaraciones en esta cuarta sesión del juicio que se celebra en la sección Segunda de la Audiencia y en el que un total de seis acusados se sientan en el banquillo, dos de ellas también denunciantes al haber sido explotadas por el clan.

Un tiempo después, ya iniciada la investigación la Policía recibiría una tercera denuncia. En este caso fue una de las chicas que traían a Oviedo para ser prostituida la que en el aeropuerto entregó una servilleta a los agentes que se encontraban en el control en la que aseguraba que no quería viajar y que era obligada a ello.

La mujer viajaba acompañada de Cristian Sandulache, señalado días atrás en el juicio como el principal cabecilla de la trama, y con otra mujer. La mujer que entregó la nota aceptó a viajar a Oviedo porque el acusado le había dicho que trabajaría aquí, pero fue en el coche cuando se enteró de que iba a ser prostituida en clubs de la capital asturiana.

Estos son algunos de los muchos datos que recoge la amplia investigación sobre el clan, según el testimonio del agente que ha ido explicando como a raíz de esa primera denuncia anónima se llevó a cabo un primer control en Club Delphos. Después, con los datos aportados por parte de la denunciante en Rumanía -que no lograron localizar-- se iniciaron las investigaciones en torno al piso de la calle Rabanal en Oviedo.

"Se alertaba de que había al menos nueve chicas que estaban siendo explotadas en el club Delphos. Después supimos que las mujeres eran trasladadas al Model's en furgoneta", ha explicado la Policía, que ha indicado a preguntas de la Fiscal que cuando una la chica alertó a un agente en el aeropuerto a través de una servilleta las investigaciones ya estaban en marcha.

También a preguntas del fiscal el agente ha destacado que todas las grabaciones telefónicas se llevaron a cabo con autorización judicial, "porque no hay otro modo" y ha negado que desde la Policía se ofreciese nada a las chicas -nacionalidad o vivienda-- a cambio de que denunciasen ni que las hubiesen sometido a ningún tipo de presión.

Precisamente en esas conversaciones telefónicas grabadas existen datos que acreditan que los Sandulache se estaban construyendo una mansión en Rumanía, y consta además en diversas fotografías. También desde Rumanía obtuvieron información sobre varias denuncias de familiares de algunas de las mujeres explotadas por la desaparición de las mismas.

En la sesión de este jueves están llamados a declarar los agentes que han participado en la investigación. Las mujeres obligadas a prostituirse por el clan Sandulache sufrían golpes, palizas o abortos forzados

Once delitos de trata de seres humanos, once de prostitución coactiva, un delito de lesiones graves y otro de blanqueo de capitales son los delitos que la Fiscalía atribuye a los seis miembros del clan que desde este lunes se enfrentan a la justicia. Según el escrito del Fiscal llegaron a obtener, por estos hechos delictivos, un beneficio de 1.733.600 euros. Las penas para todos ellos suman un total de 617 años de cárcel.

Los dos hermanos de origen rumano están acusados de captar a las mujeres en su país de procedencia para obligarlas a ejercer la prostitución en distintos locales de alterne, el Model's y el Delpho's. Esta no es la única cuenta pendiente con la justicia de los hermanos Sandulache, que el pasado mes de diciembre fueron de nuevo detenidos por los mismos delitos que cometieron en 2013.

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