elcomerciodigital.com
Lunes, 2 de enero de 2006
 Webmail     Alertas    Envío de titulares     Página de inicio
PORTADA ACTUALIDAD ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES
BALONMANO
 Actualizado: 1.12 a.m.
 
EDICIÓN IMPRESA
 
CENTRAL. El gijonés Raúl Entrerríos trata de lanzar pese a la oposición del argentino Marine. / E. C.
Balonmano
La selección de balonmano, en los últimos meses, se ha puesto guantes de boxeo y ha empezado a bailar a los contrarios. Y no sólo eso, sino que, además, lo ha hecho con calzones asturianos. Desde una defensa agresiva, sostenida por los rocosos Rubén Garabaya (Corvera, 1978) y Raúl Entrerríos (Gijón, 1981) -también con destacadas actuaciones en tareas ofensivas-, ha construido un ataque temible, con los brazos sueltísimos, en el que el potente Alberto Entrerríos (Gijón, 1976) actúa con suma vehemencia, bien arropado en la asunción de responsabilidad.
 
 

Vocento