El mensaje de fin de año del lendakari, en el que habla de 2006 como un año de esperanza para la paz y la normalización política y reitera la vigencia de su plan, suscitó las críticas de PSE-EE y PP por recurrir a recetas «del pasado». Las palabras de Juan José Ibarretxe fueron replicadas inmediatamente por los dos principales partidos de la oposición. Desde las filas socialistas, Rodolfo Ares, advirtió que «no se puede pretender abrir una nueva etapa política con recetas del pasado que han demostrado que no facilitan el diálogo ni el entendimiento en Euskadi».
Los socialistas «coincidimos con Ibarretxe en que estamos en una etapa en la que es posible alcanzar definitivamente el final del terrorismo y la consolidación de la paz, pero para conseguirlo hay que mantener la firmeza democrática y tener prudencia y altura de miras suficientes como para mantener las políticas de lucha contra el terrorismo», dijo.
Por su parte, el portavoz del PP vasco, Leopoldo Barreda, lamentó que el mensaje del lendakari venga «a reflotar el 'Plan Ibarretxe'» porque, a su juicio, «nos aboca a un futuro de división y confrontación entre vascos en este 2006».