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Martes, 3 de enero de 2006
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OVIEDO
Oviedo
Reencuentro con el paisaje
El asturiano Roberto Díaz de Orosia expone en la galería Nogal hasta el 3 de febrero medio centenar cuadros con los que repasa su trayectoria artística
SU PREFERIDO. Roberto Díaz de Orosia posa delante de uno de sus cuadros. / JESÚS DÍAZ
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Entre la niebla de los Picos de Europa se quedaría Roberto Díaz de Orosia. Es su cuadro favorito de la muestra que el pintor gijonés inauguró ayer en la galería Nogal. «Nuevo, pero relacionado con mi pasado como aficionado a la montaña», explica. La define como «una exposición antológica» porque quería ver un paisaje conocido con el prisma de hoy. Entre el pasado y el presente discurre la muestra, que permanecerá abierta al público hasta el 3 de febrero. El título ya lo adelanta: 'Paisajes asturianos 1970-2005». «Es un reencuentro con mis temas de atrás», constata el artista.

Hay romerías, carnavales, puertos... También otros temas menos comunes: gallos, una paloma y varias Meninas. «Quizá porque las puso de moda Manolo Valdés he hecho una versión mía», puntualiza.

La moda manda en ocasiones pero el sello se mantiene. El color y la figura humana son los protagonistas de la muestra. «Hecha para la tierra, porque en Oviedo la gente es más localista que en ninguna parte», añade. Y para que los ovetenses recreen la vista con sus escenas, el pintor ha traído dos representaciones del carnaval del año pasado en la plaza de la Catedral y un recuerdo: una visión de un tren desde la ronda sur cuando aún no circulaba bajo tierra.

Todas son imágenes cercanas: las playas de Candás o de Cué y romerías. Delante de una explica cómo las representa: «Son manchas de color que después le doy los rasgos y parece que las figuras están en movimiento. Pero sólo es un efecto de la vista, porque no es así». Alguna tiene una ubicación, como una imagen del descenso del Sella, pero la mayoría «que podrían ser de cualquier sitio», explica Díaz de Orosia. Sin embargo, ayer alguno de los visitantes las vinculaban con un lugar concreto. Javier Llanos era uno de los primeros espectadores. Con el catálogo en la mano entró decidido a irse con un cuadro bajo el brazo. «Me gustan mucho las romerías, y sobre todo esa de Llanes», señalaba. La más cotizada de la sala era otra fiesta de 'prao': 6.000 euros, pero pueden comprarse por menos de 1.000. Quizás los precios «todavía asequibles», según Llano, animaron al público en el primer día de la exposición. Vendió «cinco o seis», aseguró Guillermina Caicoya, la propietaria de la galería. Los venden y se los van llevando porque «el 90% serán regalos de Navidad». Y por ese motivo, 13 cuadros estaban ayer sin colgar en las paredes de la sala, «porque hay que ir reponiendo».



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