La entrada de un nuevo año es siempre un momento propicio para fijarse objetivos ambiciosos y consagrarse a los buenos propósitos. Por eso, durante los primeros días de enero suelen crecer las ventas de todos aquellos tratamientos y productos que prometen actuar como bálsamo para quienes pretenden dejar de fumar. Pero este año es especial, y esas ventas se han disparado con respecto a las registradas en otros ejercicios: en los tres primeros días de 2006 las farmacias asturianas han dispensado un 20% más de parches de nicotina que en las mismas fechas de 2005.