Nacen más niños, no los suficientes para conseguir un crecimiento vegetativo positivo, pero sí para batir el récord de los últimos once años. Además, el número de alumbramientos se ha incrementado un 17,43% con respecto a 2002, pasando de 1.853 a los 2.176 del año recién terminado. Aunque las cifras constatan un repunte de la natalidad -94 niños más que en 2004-, el saldo poblacional de la ciudad sigue siendo negativo, es decir, mueren más personas de las que nacen. Esta tendencia se mantiene invariable desde 1987. Desde 2002, se han contabilizado un total de 12.523 defunciones, frente a los 8.147 niños que vinieron al mundo en ese mismo periodo. Las estadísticas del Registro Civil de Gijón reflejan que en los últimos años han muerto 4.376 personas más de las que han nacido.