Un hombre de nacionalidad venezolana fue condenado ayer a tres años de prisión por el juzgado de lo Penal número 2 de Santander por haber robado a dos mujeres amenazándolas con una pistola de juguete que simulaba ser de verdad.
Martín A. C., de nacionalidad venezolana y en situación de ilegalidad, fue acusado de robar alrededor de las nueve de la noche del 26 de noviembre de 2005, en Santander, a una mujer-llamada Elena- a quién conminó a que le diese todo el dinero que llevaba.
Como la víctima no llevaba nada en metálico, el acusado la llevó a un cajero y le obligó a sacar 600 euros. Para lograr su objetivo, el atracador lanzo continuas amenazas de muerte a la mujer, mientras la apuntaba con la pistola.
El segundo robo ocurrió sobre las tres y media de la tarde del 30 de noviembre, cuando otra mujer -Nuria- entró en un portal de la calle de Cervantes, donde fue abordada por Martín utilizando de nuevo la pistola de juguete, aunque esta vez no pudo llevarse botín alguno.
Expulsión del país
El procesado fue detenido por agentes de la Policía esa misma tarde, interviniéndole el arma de plástico y diversos efectos personales, entre ellos dos resguardos de envío de dinero y el pasaporte.
En el fallo judicial también se establece que la pena de prisión se podrá sustituir por la expulsión del territorio nacional, además de devolver los 600 euros que robó a la primera de las mujeres.