LA consejera de Presidencia, María José Ramos, ha destacado el esfuerzo presupuestario realizado por el Principado en las dos últimas legislaturas para financiar actuaciones en los municipios. La consejería que preside ha dedicado 191 millones de euros para obras de saneamiento, pavimentado, rehabilitación de edificios, alumbrado, etcétera. En conjunto han sido 1.400 actuaciones, con una especial incidencia en los ayuntamientos pequeños y medianos. María José Ramos ha señalado que el actual Gobierno duplica la cantidad de recursos invertidos por el PP en los concejos.
La ayuda a los municipios es una de las formas de hacer política territorial más eficaz, porque los vecinos perciben la ayuda del Principado y se crea una relación de cooperación entre el Gobierno regional y los consistorios. En Asturias cobran mayor importancia estas iniciativas por el escaso arraigo que tienen las instituciones autonómicas. En el caso de los municipios pequeños, concentrar la decisión sobre estas actuaciones en la Consejería de Presidencia es un acierto, en vez de desperdigarlas por distintos departamentos del Principado, porque adquieren un sentido más político, y no meramente técnico. En cuanto a la superior dedicación presupuestaria de los gobiernos de Álvarez Areces sobre el de Sergio Marqués hay que establecer algunas cautelas, ya que no se pueden comparar las cantidades en bruto: Marqués estuvo cuatro años en el poder y Areces lleva más de seis. Además, todo el Presupuesto del Principado es hoy día mucho mayor que en la etapa de 1995 a 1999.
Los alcaldes están hoy día instalados en el discurso de pedir más ingresos a otras administraciones para tener una mayor capacidad de gestión. Esta operación anunciada en la época de Aznar se llamó 'segunda descentralización'. Es muy difícil hoy día en España oponerse a esta política de difusión del poder por el territorio, porque hay una abrumadora mayoría a la izquierda y a la derecha reivindicando soberanía en el ingreso y el gasto. Sin embargo, las relaciones de cooperación entre administraciones son menos vistosas, pero mucho más eficaces que entregar recursos fiscales a los alcaldes y que hagan con ello lo que les venga en gana.