La estrella que guía a los Reyes de Oriente hizo ayer un último viaje antes de desaparecer hasta 2007 y paró en Las Torres de Cotillas, un municipio situado en plena Huerta murciana, a orillas de los ríos Mula y Segura. Allí fue a parar este año el primer premio del Niño más gordo de la historia: 100 millones de euros correspondientes al número 60.657, vendido íntegramente en la administración número 1 del pueblo. A su paso por Alicante, la providencia dejó destellos de suerte en Alcoy y un chispazo fue a parar hasta Logroño. Entre una y otra ciudad repartieron el segundo premio, dotado con un millón de euros por serie y asignado al 27.029; aún así, la mayor parte de los billetes, 49 de las 50 series, se vendieron en la localidad alicantina. El sureste estuvo de suerte.