El Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) despega. De forma lenta, ya que las obras aún están en la fase menos vistosa, es decir, la de preparación y cimentación del terreno, pero despega. Decenas de vigas apostadas en fila india atraviesan La Cadellada a lo largo de 300 metros. Visto desde arriba, parecería la cama de un faquir gigante. Pero no, se trata de la base sobre la que se asentará el edificio de hospitalización de cristal de nueve plantas de altura, cuyas obras de construcción en volumen arrancaron a mediados del pasado mes de diciembre.