En Navia se ha hablado de la variante hasta la saciedad. Para los habitantes del concejo, este tramo de la autovía del Cantábrico es algo más que una forma rápida de llegar al centro de Asturias o de acercarse a la comunidad autónoma colindante, Galicia. Desde que tienen conocimiento de su construcción, los habitantes del concejo y sobre todo, de su capital, esperan con ansiedad el día de su inauguración.
La variante de Navia, al margen de la polémica actual sobre la falta de resistencia de uno de sus pilares, nació con problemas, al igual que los restantes tramos de la autovía del Cantábrico a su paso por el Occidente de Asturias. El proyecto inicial de la autovía diseñado cuando Francisco Álvarez-Cascos ostentaba la cartera de Fomento dio mucho que hablar porque el trazado, según vecinos y ecologistas, preveía la destrucción de un patrimonio natural único y de muchas explotaciones ganaderas, principal sustento de muchas familias de los municipios del Occidente.
Por ello, inicialmente el caballo de batalla estuvo en lograr el cambio de su trazado, pero esta polémica fue superada y las obras de la variante de Navia se iniciaron sin modificaciones en el trazado. Entonces, los cambios que supondría esta infraestructura cuando estuviera abierta al tráfico empezaron a ser protagonistas de las conversaciones.
A día de hoy, nadie niega que para los habitantes de Navia la variante supone muchas modificaciones en su calidad de vida. El teniente de alcalde del municipio, Roberto Santiago, lo ha explicado públicamente: «Nadie duda de los beneficios que puede traer a Navia». Efectivamente la variante supone un reto para el concejo. Como primera ventaja, desaparecerán las kilométricas retenciones que todos los años en periodos vacaciones sufre la villa.
Coches parados durante horas y enfado e inquietud entre unos conductores que en el mejor de los casos juran no volver a pasar por este tramo de la N-634. «Más que beneficiarnos, más bien nos perjudica», insisten los comerciantes.
Ilusión por el estreno
Es por ello que desde el Ayuntamiento han manifestado su ilusión porque la variante se inaugure antes del verano, tal y como inicialmente está previsto. «En ello confiamos», indica el teniente de alcalde. La sustitución del bloque de hormigón de uno de los arcos de sujeción del puente por no superar las pruebas de resistencia ha sido estos días objeto de polémica en la villa. Por ser tan importante esta infraestructura para Navia, un retraso de tan sólo un mes por pequeñas deficiencias en la estructura del viaducto provocaría inquietud.
A sabiendas de que Navia necesita que se abra este tramo cuanto antes, el Gobierno ha previsto inaugurar el tramo en julio del presente año. Con ello el Ministerio de Fomento evita que la villa naviega vuelva a soportar retenciones kilométricas y atascos en verano. Es decir, que la capital del concejo vuelva a tener, un año más, el distintivo de 'punto negro' de las carreteras asturianas.
La variante no sólo es por ello bienvenida por todos los habitantes del concejo, sino que se considera imprescindible para el bienestar de la población y también para el desarrollo del concejo. Por todo, muchos no quieren «ni oír hablar de deficiencias» en la estructura del puente de Navia.