Irán y Rusia empezaron a negociar ayer en Teherán la propuesta de Moscú de enriquecer uranio iraní en territorio ruso, en un clima muy tenso por las recientes advertencias de Teherán, que amenaza con reanudar a principios de la próxima semana sus investigaciones nucleares.
«La delegación rusa llegó a Teherán el viernes por la noche y las negociaciones comenzaron ayer», declaró Hossein Entezami, portavoz del Consejo Supremo de la Seguridad Nacional, encargado de la cuestión nuclear en el país.
«Las dos delegaciones deben negociar sobre la propuesta de Rusia de llevar a cabo actividades de enriquecimiento de forma conjunta y el enriquecimiento en territorio iraní», añadió.
En realidad, el plan ruso, que cuenta con el apoyo de los europeos y de Estados Unidos, propone a Teherán trasladar sus actividades de enriquecimiento de uranio a Rusia para evitar que Irán las lleve a cabo en su territorio. Este procedimiento permite la obtención tanto de combustible nuclear como de bombas atómicas.
Durante las últimas semanas, los responsables iraníes dieron una de cal y otra de arena al plan ruso. En un primer momento declararon que iban a examinarlo y luego se retractaron insistiendo en que tienen derecho a enriquecer uranio en su propio territorio, pero no lo desecharon del todo, sino que estimaban que se trata de «un plan paralelo y complementario».
En la práctica, el anuncio de Teherán de la reanudación de actividades de investigación nuclear deja escasas posibilidades de éxito a la proposición rusa, considerada como un último intento para tratar de resolver la cuestión nuclear iraní.
Entezami declaró que el lunes o el martes quitarán los precintos a sus centros de investigación nuclear bajo la supervisión de los inspectores de la AIEA que se encuentran en Teherán.
Aviso verbal
El pasado martes, Teherán envió un «aviso verbal» a la AIEA para decirle que a partir del 9 de enero retomará sus actividades de investigación nuclear, suspendidas hace más de dos años. En esa época, Irán había cancelado sus actividades relacionadas con el enriquecimiento.
En un comunicado, el director general de la AIEA, Mohamed El Baradei, respondió instando a Irán a no retomar la investigación e insistió en que el Consejo de Gobernadores, ejecutivo de la entidad nuclear de la ONU, «otorga mucha importancia» al hecho de que Teherán mantenga la suspensión de todas las actividades vinculadas al enriquecimiento.
En este mismo sentido, la UE pidió ayer por enésima vez a Irán que mantenga la suspensión de estas actividades y le advirtió que si las reanudase, violaría las resoluciones adoptadas por AIEA sobre el programa nuclear iraní, señaló la presidencia austriaca de la UE.